El próximo sábado 3 de Noviembre, en El Laberinto de Chas, se contará con la visita de Zuleika Esnal. Actriz, dramaturga y escritora, autora de las obras de teatro “El carnaval es capaz de cualquier cosa” (2014), “Las palomas se mueren como todo el mundo” (2016) y “Piel de cordero” (2017). Actualmente trabaja en su cuarta obra: “Respetás mis derechos o te cago a balazos”.

Trabajó como camarera, vendedora de zapatos, empleada de Call Center, obrera en una fábrica de Madrid y mucama cama adentro. Da clases de inglés e italiano. Estoy Acá, Mujeres Sobrevivientes es su primer libro y lo presenta en Parque Chas.

 

SOBRE EL LIBRO “ESTOY ACÁ”

ESTOY ACÁ es un documento generacional sobre la capacidad espontánea de hacer red. Habla de la sororidad que surge entre sobrevivientes de violencia de género en todos los países de habla hispana, que en este caso debería llamarse sonoridad porque se basa en romper ese silencio que asfixia. La concientización lenta pero imparable que está llegando a tantos rincones, a tantas mujeres de edades y clases distintas, de la mano del #ESTOYACÁ, de la que Zuleika Esnal es un exponente imprescindible, aunque azaroso y casi involuntario.

Este libro da cuenta de más de cien testimonios dichos en la intimidad de charlas compartidas durante meses a través de las redes sociales. Un testimonio da la mano al otro, y empuja a hablar, a escribir, a mostrar lo que permanecía oculto.

Mientras se teje la maravillosa historia de su autora que, sin quererlo ni esperarlo, se ve revolcada por la ola de viralización que producen sus relatos y que cambiará su vida. Zuleika escucha, siente, se enoja, opina, aconseja o se calla, se enferma, se arriesga, averigua y adivina, pone el cuerpo hasta el absurdo para escuchar a más de cien mujeres por día.

Les enseña a confiar en su propia voz, a valorar la palabra como un tesoro, a escucharse y conectarse con miles de sobrevivientes que, como ellas, ESTÁN VIVAS.

ESTOY ACÁ, les dice. Y ellas le creen, porque su talento, su entrega y su perseverancia hace que se olviden un ratito de sus pesadillas, para creer en que otro mundo es posible.