Para entender el problema del Viaducto San Martín. La cronología completa de los hechos, ganadores y perdedores de una mega estafa que desnuda la incapacidad de la gestión de Larreta

El escándalo de la obra del viaducto San Martín va en claro aumento por los datos que día a día vamos recogiendo. Aquellos que venimos siguiendo el tema desde el primer momento se observa una historia que parece compleja pero cuando se la estudia con detenimiento no lo es.

Toda esta trama se inicia cuando el jefe de gobierno de la ciudad más importante del país, decide encarar su reelección haciendo hincapié en una supuesta buena gestión de gobierno y en la ejecución de grandes obras. En realidad, Horacio Rodríguez Larreta no pudo mostrar ni una cosa ni la otra y esta ineficiencia se está sufriendo en los barrios de La Paternal y Villa Crespo a causa de que el famoso viaducto quedó sin terminar. Funciona, aunque con grandes falencias de seguridad, poniendo en riesgo la integridad de usuarios y trabajadores según la denuncia realizada por las empresas subcontratistas de la obra.

Después de la toma de decisión política, encararon la megaobra porteña siendo AUSA la responsable de la misma. La empresa Green-Rottio pasó a ganar el 19 diciembre de 2016 la Licitación Nro: 2016-01-0029-00 como la contratista que llevaría adelante la obra. No sorprendió a nadie que la mencionada empresa gane la licitación ya que se encuentra dentro del selecto grupo que llevó adelante más del 51% de todas las obras públicas realizadas en la ciudad de Buenos Aires.

Un detalle que no debe ser dejado de lado es que “la UTE Green-Rottio se alzó con la adjudicación, a pesar de no haber realizado la oferta más económica (3.099 millones de pesos). En este aspecto había sido superada por Supercemento, contratista a cargo de la demorada electrificación de la línea Roca, que había presentado una oferta unos 500 millones de pesos menor.” Dato revelado por la página EnElSubte.com que es un medio especializado en el tema de “Subte, ferrocarriles y otros medios guiados”.

A medida que iba pasando el tiempo y las elecciones de las PASO se acercaban, comenzaron a jugar una carrera contra reloj. Fue cuando el gobierno porteño decidió apurar la obra porque necesitaban mostrarla como un logro de gobierno. De esta manera, AUSA comenzó a presionar a las empresas subcontratistas con el “adelantamiento de tareas” y “adicionales”. La fecha como meta era el 17 de julio, día que comenzaba la veda política que por ley prohibía las inauguraciones de obras de gobierno por la cercanía con la elecciones.

Carlos Arroyo

Carlos Arroyo

Tal como relata uno de los estafados al diario Página 12 los problemas con los pagos se iniciaron “en el mes de abril porque hubo una cesación de pagos de la UTE e intervino el Gobierno de la Ciudad.”  Alejandro Elizondo de la empresa Ric Pat Construcciones agrega que se realizaban “reuniones todos los miércoles y nos decían que teníamos que terminar el viaducto porque venía la elección. Uno de esos miércoles, Carlos Frugoni, titular de AUSA, nos dijo que no nos preocupáramos por la plata, sino por la obra. Ese mismo discurso lo siguieron sosteniendo. Decían que la plata iba a estar. Y ya habían empezado a salir los cheques rechazados.”

El nivel de importancia asignada a la obra en relación a la campaña electoral quedó demostrada en su inauguración al punto que el presidente Mauricio Macri se mostró junto a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Por este motivo podemos aseverar que el miércoles 10 de julio, cuando el mandatario argentino encabezó el acto de puesta en funcionamiento del viaducto la crisis de financiamiento de la obra estaba en pleno desarrollo.

La constructora de Carlos Arroyo está acusada de eludir sus embargos con otros bancos para beneficiar a Patricio Supervielle. El 20 de julio de este año, el sitio “La Política On Line (LPO)” publicó que “una guerra empresaria es por estas horas uno de los secretos mejor guardados de la City porteña y amenaza con graves derivaciones políticas y judiciales. La protagonista es la constructora mendocina Green S.A. “.

El mismo artículo informaba que la empresa Green ya venía conflictuada por una serie de desaciertos empresariales y para entonces enfrentaba un pasivo superior a los 70 millones de dólares y que además venía arrastrando con una quiebra previa de 30 millones de dólares.

Aquí es donde hace su presentación uno de los principales jugadores de esta historia, el mayor acreedor de la empresa Green es el Banco Supervielle quien le reclamaba 35 millones de dólares aunque no era el único. También eran acreedores el Banco Galicia con 5 millones de dólares y un grupo de bancos a los que se les debe unos 15 millones de dólares.

Patricio Superville

     Patricio Superville

El escándalo en la “City Porteña” explotó cuando los proveedores de la obra del Viaducto San Martín denunciaron que “los certificados de obra que le pagaba la sociedad estatal porteña Ausa -a cargo de la obra-, Arroyo se los entregaba de manera directa al Banco Supervielle para ir descontando su deuda con la institución del empresario macrista Patricio Supervielle.” 

La indignación no surgió por la falta de pago a un grupo de subcontratistas, en su mayoría Pymes familiares, sino porque hubo un direccionamiento del pago por parte de la UTE Green-Rottio directamente a un banco y dejando afuera al Galicia y otras entidades bancarias. En un comunicado las empresas subcontratistas que fueron perjudicadas por la maniobra lo explican de la siguiente manera: el Gobierno de la Ciudad “permitió que la UTE vendiera al Banco Supervielle los derechos de cobro de los certificados de obra, con todas las complicaciones legales que esto trae, sino que además siguió liquidándoles los certificados y redeterminaciones de obra cuando ya la empresa estaba en cesación de pago a sus proveedores.”

La respuesta más irritante en esta cuestión es la que sale desde el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte intentando desligarse, al responderle a Página12 que “no estaban enterados de que la empresa estaba incumpliendo con sus obligaciones” en una flagrante mentira que queda expuesta por el mismo desarrollo de los acontecimientos. El movimiento del dinero y la actitud pasiva del Gobierno de la Ciudad benefició a un sólo jugador: Patricio Supervielle, el ganador de la partida.

Es el mismo departamento legal de Green quien le plantea a Página12, que “AUSA solicitó en un momento determinado de la obra el “adelantamiento de tareas” y “adicionales” que luego no pagaron y que es por eso que ellos no pueden cumplir con los proveedores que reclaman con toda razón.” Puntualizando que “luego de reclamar Green el pago, el Gobierno de la Ciudad rescindió el contrato pagándole sólo lo necesario para abonar a sus propios empleados”.

Los perdedores fueron unas 300 empresas subcontratistas cuya única esperanza es que les paguen por una suerte de “efecto elecciones” a modo de silenciar el escándalo, que no llegue a mayores y de esta manera salvar a Larreta de una catástrofe en las urnas. Concretamente la esperanza se agota en el día de mañana cuando la empresa Rottio les haga una oferta sobre lo adeudado.

Ficha Técnica obtenida de BA Obras

Ficha Técnica obtenida de BA Obras

Dentro de la lista de perdedores se encuentran los vecinos de La Paternal y Villa Crespo que en incontables reuniones de vecinos, Horacio Rodríguez Larreta y equipo prometieron dos estaciones elevadas, espacios verdes, locales comerciales y seguridad para la parte baja del viaducto. Nada de todo esto pudieron cumplir hasta la fecha. 

Para algunos, con mucha inocencia expresan que desde el gobierno de la Ciudad hicieron marketing para la campaña de las PASO y se quedaron sin plata para completar la obra. Este tipo de comentarios es casi una cándida justificación que permite pensar que por improvisar no pudieron pagar lo que deben. Un visión absolutamente fuera de la realidad, porque los pagos fueron realizados pero terminaron donde no debía, el dinero no faltó.

La obra que se encuentra sin terminar y absolutamente paralizada lleva ahora la advertencia realizada por lasempresas estafadas de que “el viaducto San Martín sin un final de obra, deja abierta la posibilidad de accidentes graves.” Aún falta mucho por decir, deficiencia en las escaleras de emergencia, falta de señalización, protección adecuada, entre otras cosas que iremos aportando en notas siguientes y que ponen en riesgo a los usuarios y trabajadores de la línea San Martín.

Para finalizar, es cierto que una gran parte de los porteños aceptan la construcción mediática realizada en torno a la figura del jefe de gobierno porteño, pero a la fecha debemos precisar que antes los hechos ocurridos en nuestros barrios y de no ser por la millonaria protección mediática, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta queda desnuda por su propia inoperancia ante los ojos de aquellos que prestan atención a los hechos.



El primer listado de Empresas Estafadas

Estas empresas fueron las primeros que dieron a conocer la situación, luego fueron sumándose hasta llegar al número de 300 damnificados

  1. ALE HEZVYLIFT AUSTRAL
  2. BERCU, RICARDO DANIEL
  3. BULONERA MUNRO
  4. BULONERA TORCUATO
  5. CAMINOS DEL PILAR SRL
  6. CELLARA / PAYEN GROUP
  7. COPIMEX CACISA
  8. DREY ELECTRICIDAD
  9. ECA BARRIOS E HIJOS S.A.S.
  10. ELECTRO FLEMING
  11. FB GRUAS Y MOV SRL
  12. FIDANZA, NICOLAS
  13. FONTANA SOLUCIONES SAS
  14. GLOBAL GROUP S.A.
  15. GRAMMA / PAYEN GROUP
  16. GRUAS DANIELE SRL
  17. JG ELECTRICIDAD
  18. LOMATIAS CATERING
  19. TRANSPORTE LYS
  20. MAFARAM SRL / DISH
  21. NEW WATER
  22. NORTEC INSUMOS
  23. OMARZABAL ARG S.A
  24. HORMIGONES CARDALES
  25. PRONOR SRL
  26. PROYECTOS Y PROVISIONES SRL
  27. RICPAT
  28. SEGUFER SA
  29. SERVEFER SRL
  30. MAQUINAS Y CONST.
  31. TJB SERVICIOS
  32. TORCH SA
  33. TRANS GARIN SRL
  34. TRANSPORTE JEFE
  35. VIAL ALFANO SA
  36. VIAL NORCAR S.R.L
  37. VIAL TAMBORINI S.A.
  38. WEG INGENIERIA
  39. SM SERRANO METAL S.A.