Los Trabajadores de la confitería Adela’s Bar fueron desalojados por la policía del Gobierno de la Ciudad que montó un desmedido operativo con aproximadamente 150 efectivos policiales para retirar del lugar a 5 trabajadores que reclamaban por sus derechos.

Los vecinos y comerciantes del lugar se sintieron sitiados por la policía que llegó al extremo de cercar la zona impidiendo el acceso de cualquier personas para cumplir con el desalojo de los trabajadores que sólo estaban reclamando por su fuente laboral y que por la envergadura del operativo parecía que estaban por desalojar a personas acantonadas con armas.

Luego de que la justicia los declarara como “usurpadores” el pasado 1° de agosto cuando fueron denunciados por la misma patronal que antes los había abandonado. Fue un claro exceso en el uso de la fuerza de estatal para sacar a cinco empleados que reclamaban lo que le debían.

En este caso la solución que se optó fue cercar una zona al punto de que toda actividad en el lugar debió ser suspendida. Los vecinos que se disponen a dirigirse al trabajo o llevar a sus hijos a las escuelas cercanas debieron alterar su rutina por semejante operativo.