Por la caída de la recaudación, calculada en unos 800.000 millones de pesos, Horacio Rodriguez Larreta contará con “superpoderes” para revisar contratos, concesiones y suspender la ejecución de programas. La excusa, garantizar los fondos suficientes para afrontar la pandemia de coronavirus.

En el día de hoy la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires aprobó la ley de Emergencia Económica por un período que llegará hasta fin de año. Esta ley le otorgó superpoderes al Jefe de Gobierno ya que podrá reasignar partidas presupuestarias, revisar contratos y concesiones e incluso suspender programas. Por este motivo se procedió a la creación de una Comisión Especial de Fiscalización y Seguimiento de las medidas y los gastos para afrontar la pandemia, ya que los fondos serán destinados a este objetivo.

En un intento de controlar los superpoderes el Jefe de Gobierno deberá presentar un informe mensual a la Legislatura sobre los procesos y la reasignación de las partidas y los programas modificados, los montos y las finalidades del gasto. La comisión de fiscalización será integrada por diputados que podrán solicitar información, formular observaciones, propuestas y recomendaciones, y pedir informes especiales sobre actos o contratos a la Auditoría General de la Ciudad. Es importante remarcar que la oposición logró, además de las modificaciones indicadas, que el Gobierno de Larreta se abstenga  al pago escalonado de los sueldos de los empleados públicos.

La legisladora Cecilia Segura Rattagan, del Frente de Todos, explicó que “esta Ley de Emergencia Económica no es para proteger, no es para cuidar a los sectores productivos (…) lo que más se destaca en esa ley, lo que más sobresale es una discrecionalidad obscena en el manejo de los fondos públicos” y agregó que “nos están pidiendo que autoricemos el movimiento de todas las partidas sin control ni ningún límite.”

También señalo que “pasamos de un tope del 5% al 100% . Así de un plumazo y además todo lo que se recuda va a la Cuenta Única del Tesoro. A nosotros nos ha pasado en la Auditoría, pongo mi experiencia de 8 años en la Auditoría  de la ciudad de Buenos Aires. Después no podemos especificar cuánto, de dónde vino y dónde se gastó.” Finalizó sentenciando que “la verdad es que esta Ley huele a impinidad.”

Por su parte, el legislador legislador porteño Santiago Roberto, del Frente de Todos, expresó que “sabemos que es necesario una ley de emergencia económica en la ciudad para combatir al coronavirus, pero no estamos dispuestos a darle un cheque en blanco al Gobierno porteño y otorgarle superpoderes, que además, están prohibidos por la constitución. Si bien realizaron algunas modificaciones, nos parece que es puro maquillaje porque el proyecto de Ley no aclara donde van a ir los recursos para combatir esta pandemia.”

Sobre los destino de los fondos el legislador agregó que “necesitamos que quede expresado claramente el destino que tendrá la reasignación de partidas porque es fundamental que le llegue a los comedores comunitarios que cada vez alimentan a más personas y que sirva para resolver la emergencia habitacional de los barrios vulnerables y así impedir que el contagio de la enfermedad se disperse entre sus habitantes. Es vital que esos recursos se destinen a la compra de insumos para los hospitales públicos, que también se refleje en auxilios económicos para los cuentapropistas, los comerciantes y las Pymes.”

El proyecto fue aprobado por los 38 votos de la mayoría automática oficialistas, mientras que 21 legisladores votaron en contra del proyecto. No hubo abstenciones entre los 56 legisladores presentes en el salón y los 3 que realizaron la sesión desde la plataforma zoom.