En el año 2013, cuando el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires era Mauricio Macri, se presentó la candidatura de la ciudad a los Juegos Olímpicos de la Juventud (JOOJ) con un plan presupuestario que se calculaba en u$s 231 millones de dólares cuando moneda norteamericana cotizaba $4,50 y desde el mismo macrismo se calculaba ese valor para el año 2018. Esto significa que las mismas estimaciones del Gobierno estaban por debajo del valor real y daba un estimado de $1.039,90 millones el gasto que debería realizar la ciudad para el evento internacional.

El calculo realizado por la gestión Macri para dicho evento tenía los gastos repartidos en dos grandes grupos. El primero de ello correspondía a la construcción de la Villa Olímpica con un gasto de u$s 126,4 millones el cual incluía las denominadas mejoras urbanas. El segundo concepto correspondía a los gastos deportivos que se calculaba en u$s 104,69 millones, lo que da un total de u$s 231,09 millones.

Pero como se dice habitualmente, la realidad superó a la ficción y el cálculo estimativo quedó absolutamente desactualizado por culpa de las políticas económicas de Mauricio Macri, ahora en su rol como presidente de la nación, al llevar el dólar a $40. La diferencia de lo presupuestado con un dólar a 4,50 trajo la inevitable consecuencia de que los gastos estimados de los JJOOJ volara por los aires logrando un récord absoluto en la historio de los juegos: El récord de sobrecostos en competencias olímpicas que hasta ahora ostentaban los Juegos de Montreal de 1976.

En aquél entones el alcalde de Montreal, Jean Drapeau, había dicho que sería tan difícil que sus juegos tuvieran déficit como que un hombre quedara embarazado. Sus dichos luego fueron objeto de la burla internacional ya que la ciudad canadiense termino prácticamente con sus arcas quebradas. Los juegos fueron un fracaso económico por varios motivos entre los que podemos mencionar la construcción de una mega plataforma de cemento para edificar el estadio, ya que el terreno elegido se hundía. No debemos olvidar de mencionar que coincidieron con la segunda crisis del petróleo y una huelga de la construcción a sólo un mes de la inauguración, con lo cual todo encareció los costos.

En definitiva, en un contexto histórico de una “verdadera tormenta”, la ciudad de Montreal realizó sus juegos en el año 1976 y eso le resultó tan desastroso que los canadienses estuvieron treinta años para terminar de saldar la deuda originada por los juegos olímpicos.

En nuestro caso el creador de la tormenta fue el mismo presidente Mauricio Macri, primero en su rol de “alcalde” de la ciudad de Buenos Aires que al proponerla al Comite Olimpico en 2013 con un dólar a 4,5. Luego como presidente no pudo detener la crisis inflacionaria y devaluatoria del peso argentino, Montreal sufrió una gran tormenta externa mientras que los porteños sufrirán una tormenta interna creada por el propio presidente.

Esto se explica de la siguiente manera, como se mencionó al inicio del artículo, el gasto lo programado por el Gobierno de la Ciudad para los JJOOJ sería de u$s231,09 millones que era el equivalente a $1.039,90 millones de pesos. Ahora bien, las propias políticas del gobierno de Cambiemos llevaron el dólar a un valor aproximado de $40 y esto significa que el costo de la organización del evento pagado por los porteños ronda los $9.243,60 millones. Lo que es lo mismo que decir, para simplificar, que se pagará con fondos de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires van a pagar un sobreprecio de 888,89%. Un verdadero escándalo que sería título de primera plana en cualquier diario en el mundo de no ser por la protección mediática que tiene el jefe de gobierno Horacio Rodriguez Larreta.

Para finalizar se debe citar especialistas en los Juegos Olimpicos, como el periodista Ernesto Rodríguez III, quien dice que el monto destinado a la organización de los Youth Olympic Games (YOG) “rondará los 11.500 millones de pesos” que es un monto once veces superior al evaluado en una primera instancia.