El fin de semana pasado, el macrismo salió a timbrear nuevamente en varias localidades del país. También lo hizo en la comuna 15, a pesar de otra semana negra para el Gobierno Nacional que debió lidiar con la suba del dólar, el conflicto con las universidades, el desempleo, etc.

El clima para el “timbreo” no era el mejor, el caso de María Eugenia Vidal que no la pasó bien en Villa Ballester, en el mes de agosto a pocas semanas después de la tragedia de la escuela de Moreno fue el registro palpable del rechazo de los vecinos.

Localmente, en la Comuna 15, ya quedaron lejos aquellos timbreos acompañados de cientos de publicaciones por las redes sociales. Donde funcionarios y militantes macristas se sacaban fotos con vecinos llevando propuestas y globos.

El 15 de septiembre pasado el timbreo dejo un pobre saldo de recuerdos en las redes, sólo fotos muy cuidadas con algunos supuestos vecinos donde el único denominador común era la soledad del lugar. Lejos de la “gente” y ya sin globos amarillos se pudo observar a Karina Leguizamon, quien es la Presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; a Daniel Aguinaga, quien cumple la función de Asesor Legal en el gobierno porteño y a Jorge Lucchesi quien es el Presidente de la Junta Comunal 15 y miembro del Consejo Directivo Nacional del PRO.

La jornada del último timbreo en la Comuna 15 es un fiel reflejo de época. Presenciamos el fin de lo que fue un emblema de campaña para el gobierno macrista que llevaba impreso el sello de Durán Barba. Ahora, el malestar social, el enojo de los vecinos con las políticas neoliberales, la falta de trabajo, la inflación, la inseguridad y muchas cosas más fueron los factores principales para que en la comuna el timbreo haya quedado reducido a una serie de fotografías que ya no sirven ni para el marketing político.