Las medidas de ajuste en educación son cada vez más contundentes y se iran agravando si se aprueba el proyecto para 2019 diseñado desde los escritorios del FMI. Es que en el año 2018 el Ministerio de Educación nacional pagó $ 682 millones para la compra de 4 millones de libros de texto escolares destinados a los alumnos de escuelas públicas. Para el año que viene el Gobierno de Mauricio Macri, según el diario Clarín, tiene previsto un presupuesto de $ 139 millones. Esto significa una cifra que llega a ser 5 veces menor en términos nominales, sin considerar que la inflación que estará en torno al 50%.

La cámara que agrupa a las editoriales afirman que “este recorte presupuestario sumado al incremento de costos -por la devaluación- significaría que más del 80% de los alumnos de escuelas públicas dejarán de recibir sus libros de estudio”.

Desde el Gobierno Nacional se defiende la medida afirmando que los libros comprados este año son suficientes para cubrir las necesidades de 2019 y que el rol del Ministerio de Educación no puede ser sostener a una determinada industria. Mientras, avanzan con una nueva estrategia de producción y distribución de contenidos en forma digital, a través de la Web. Medida contradictoria si pensamos que los alumnos ya no reciben sus Netbooks ya que dieron de baja el programa Conectar Igualdad.