El gobierno de la ciudad ha decidido avanzar sobre nuestro emplazamiento con la privatización del espacio público.

Nuestra feria artesanal existe en la Plaza Bernardino Houssay desde hace 34 años mediante la organización de los primeros artesanos que lograron de este espacio un verdadero oasis cultural.Nuestros compañeres consiguieron este espacio para los artesanos que integramos, junto a otras ferias de la Capital Federal, un sistema de ferias artesanales , el cual más tarde, en 1992, pudimos reglamentar con una Ordenanza que nos regula y protege nuestro espacio de trabajo: la Ordenanza 46.075/92.

El gobierno de la ciudad ha decidido avanzar sobre nuestro emplazamiento con la privatización del espacio público.

Nuestra feria artesanal existe en la Plaza Bernardino Houssay desde hace 34 años mediante la organización de los primeros artesanos que lograron de  este espacio  un verdadero oasis cultural.

Nuestros compañeres  consiguieron este espacio para los artesanos que integramos, junto a otras ferias de la Capital Federal, un sistema de ferias artesanales , el cual más tarde, en 1992, pudimos reglamentar con una Ordenanza que nos regula y protege nuestro espacio de trabajo: la Ordenanza 46.075/92.

Nuestro emplazamiento se ubica en la Plaza B. Houssay, Av. Córdoba esquina Junín, desde el año 1984. En él,  trabajamos 40 artesanos permisionarios fijos, mas todos los compañeros del sistema, de la provincia y del interior del país que vienen como intercambio o invitados de nuestra feria, generando una fuente de trabajo y expresión cultural en la Ciudad de Buenos Aires, donde muchas semanas duplicamos nuestro cupo.

La Artesanía forma parte del acervo cultural desde el origen de la humanidad.

El artesane rescata técnicas milenarias, empleadas por nuestros antepasados, a fin de tener latente la llama viva como fuente de inspiración y creación de nuestro s ancestros. El artesane a partir de esto crea, recrea, fusiona materiales y técnicas para lograr un objeto único e irrepetible. Esta es la diferencia con lo automatizado e industrializado. Una pieza artesanal es única. El artesane podrá tratar de repetir la misma obra pero nunca será idéntica.

La Artesanía no es clonable, no es un trabajo seriado, es una creación constante desde la transformación del material para lograr un objeto único, original, utilitario o decorativo con características  artísticas que reflejan la originalidad, el sentimiento y la personalidad del artesane de forma indubitable. Esto demuestra que la artesanía es un hecho cultural y no meramente comercial. Y las ferias artesanales son un motor del arte y la cultura en el espacio público.

Este emprendimiento gastronómico (ley 5539) no respetaba nuestro lugar histórico de armado en el emplazamiento (Av. Córdoba esquina Junín), como así tampoco respetaba nuestro cupo ni  condiciones de trabajo digno, entraba en contradicción con la Ordenanza 46.075/92 y con el Artículo 32 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires:

“La Ciudad distingue y promueve todas las actividades creadoras. Garantiza la democracia cultural; asegura la libre expresión artística y prohíbe toda censura; facilita el acceso a los bienes culturales; fomenta el desarrollo de las industrias culturales del país; propicia el intercambio; ejerce la defensa activa del idioma nacional; crea y preserva espacios; propicia la superación de las barreras comunicacionales; impulsa la formación artística y artesanal; promueve la capacitación profesional de los agentes culturales; procura la calidad y jerarquía de las producciones artísticas e incentiva la actividad de los artistas nacionales; protege y difunde las manifestaciones de la cultura popular; contempla la participación de los creadores y trabajadores y sus entidades, en el diseño y la evaluación de las políticas; protege y difunde su identidad pluralista y multiétnica y sus tradiciones. Esta Constitución garantiza la preservación, recuperación y difusión del patrimonio cultural, cualquiera sea su régimen jurídico y titularidad, la memoria y la historia de la Ciudad y sus barrios.”

Desde que se inició este proyecto de privatización del espacio público (Polo Gastronómico Cultural/ Campus Urbano), los artesanes realizamos diversas gestiones: pedidos de informes en Legislatura Nacional, en la Comuna, en el Órgano de Aplicación y en el Ministerio de Modernización (actualmente disuelto).

Para poder implementar esta política de avasallamiento de nuestro espacio de trabajo, el gobierno establece el Decreto 585/16 que le da potestad al Poder Ejecutivo de resolver sobre nuestros emplazamientos sin tener que consensuar con el Sistema de Ferias. De esta manera, erradicaron la feria de “Plazoleta Santa fe”, en el año 2016. Durante ese año y todo el 2017,  se realizaron un ciclo de actividades llamadas “Cultura a Cielo Abierto” para visibilizar el conflicto. También movilizamos con  todo el Sistema de Ferias de la Ciudad para movilizar por la derogación del decreto 585/16, la defensa de nuestros lugares de trabajo y la vuelta al ministerio de Cultura con la presencia de  conjunta de las Ferias de la Provincia, Espacio de Artesanes de CABA y el F.A.A.L (Frente de Artistas y Artesanes en Lucha).

El gobierno pretendía cerrar nuestro lugar y comenzar con la obras, que mientras nos acomodáramos sin tener garantías de lo que iba a pasar con nuestro trabajo. A pesar de nuestros pedidos constantes de garantía sobre volver al emplazamiento histórico, de tener un espacio digno para trabajar durante y después de las obras (sin reducir el cupo de artesanes) y de mostrarnos los planos homologados de la misma, para poder planificar propuestas que nos permita continuar con nuestro oficio; el gobierno continuaba negando toda posibilidad. De esta forma, los artesanes no aceptamos el cierre del emplazamiento y lo hicimos mediante vigilias, guardias y permaneciendo en el lugar trabajando. Así, logramos retrasar el cierre durante tres meses, con diálogos tensos donde el gobierno se negaba a reconocer nuestro espacio histórico.

A mediados de Abril, el gobierno avanzó cerrando la plaza de forma compulsiva con el uso de la fuerza pública, repudiamos el hecho con una movilización, contando un carril de Av. Córdoba de forma pacífica. El gobierno respondió enviando personal de infantería (como ya nos tiene acostumbrados a la repuesta represiva la reclamo social). Aún con un cerco perimetral en el lugar, los artesanes seguimos trabajando armando la feria resistiendo en el espacio y exigiendo trabajo digno.

Así fue como en Agosto de 2018, logramos que el gobierno reconozca como espacio histórico Av. Córdoba esquina Junín como el único lugar de armado. Ahora, vamos por tener nosotros la decisión de cómo vamos a trabajar, cómo vamos a armar la feria, según el resultado final de la obra. Además, es necesario que el gobierno entienda e incorpore a los artesanes como agentes culturales indispensables para la sociedad. Las ferias son el motor que permite a los artistas poder sostener su oficio, al mismo tiempo que difunde el patrimonio cultural haciéndolo accesible e inclusivo a todas las clases sociales.

Por eso es que exigimos

–       Se respete la autonomía del armado según los propios artesanes en el espacio histórico, como mejor lo consideren, para garantizar la continuidad de la feria.

–       La derogación del decreto 585/16 que transgrede nuestra  Ordenanza 46.075/92

–       La vuelta inmediata al ministerio de Cultura y la implementación de una política cultural que contenga a las Ferias Artesanales.

La historia no está escrita. La escribimos todos los días.

“Para una voluntad firme, nada es imposible”. Bernardo Houssay

-Feria Artesanal Plaza Houssay-.

Fuente: Red Nacional y Popular de Noticias – http://nacionalypopular.com