Luego de ejercer como director del hospital Garraham- cargo que dejó en medio del actual gobierno, el Dr. Trotta, médico pediatra y docente universitario,  incursiona en la política de  lo que resulta su precandidatura  a diputado por el Frente de Todos. El recorte presupuestario  en la Salud y las dificultades que está dejando en el manejo de los insumos especialmente para el plan nacional de vacunación,  es atribuido por el Doctor Trotta, como una consecuencia, también de la degradación del Ministerio a  Secretaría de Salud.

Por  Rodrigo Marcogliese

Hace pocos días salió una investigación de la cual el Dr. Trotta fue partícipe al opinar sobre cómo ve la realidad  sanitaria  estos momentos,  por ejemplo la baja en la adquisición de dosis contra algunas enfermedades  por parte del gobierno. Consultado al respecto, el médico  consideró:

La investigación reveló que en la Hepatitis A y B, las dosis contra esta enfermedad han disminuido a la mitad la compra por el Estado, igual  para la Varicela y la Sabin ha bajado un porcentaje aún mayor.

“Sí, ese es el informe que presentó el diputado Pablo Yedlin  que es de la Comisión de Salud de la Cámara de diputados de la nación y es lo que le remitió la Secretaría de Salud de la nación. Es  información oficial, y dice que las compras  de vacunas para el año  en curso y para el  2020 son  la mitad del requerimiento  poblacional que tenemos, es decir,  por ejemplo  la vacuna que se da al nacimiento- la BCG conociendo  que en un año  van a nacer  700 mil chicos  según el promedio de nacimientos  anuales que tiene la Argentina- y la Secretaría de Salud de la nación ha comprado solo 400 mil dosis, por lo cual  hay un déficit de 300 mil dosis para atender  a los nacimientos  en el período actual.

“De la misma manera hay una menor compra de dosis para  meningitis, y en general todo el calendario de vacunas  tiene una compra menor a la requerida por la planificación  del Programa Nacional de Vacunación.

Además todo esto comienza con el correlato de que no tenemos más Ministerio de Salud…

En líneas generales lo que venimos destacando es que hay un corrimiento del Estado de la responsabilidad  que le cabe en cuanto a la atención de la salud de la población  en general, en ese corrimiento hay una  pérdida del estatus del Ministerio, pasando a ser Secretaría quedando en  dependencia del Ministerio de Desarrollo Social. Todo eso implica,  además del recorte presupuestario, una dificultad en el manejo de los insumos como es este caso porque la logística se ve comprometida para servir a dos áreas.

A principios de 2017 los ministros de Salud de las provincias y  algunas dependencias de salud de los municipios reclamaban al Ministerio la entrega de vacunas. El  Ministerio en su momento alegó que las vacunas estaban, pero era un problema de distribución, que la logística no estaba acorde y que se  iba a ir solucionando con el tiempo.  Imagínese  que hoy hay una sola logística para la atención de los  dos ministerios, se ve más complicado  el tema de la producción de vacunas.

En la  vacunación no es el hecho puntual solamente  las vacunas, sino que es una estrategia que está compuesta por varios factores. La vacuna es uno de los componentes, pero también se requiere que tengamos  los insumos descartables  para la vacunación, por ejemplo jeringas, agujas, etc.   y la estrategia de abordaje territorial para que  los vacunadores puedan llegar a los barrios, los clubes, las escuelas, y a la población.

Todo eso está desarticulado por la actual Secretaría de Salud de la nación. Hoy la cobertura de las vacunas debe ser, según los comités internacionales y de expertos recomiendan, arriba del 95 %  de la población susceptible.  Hoy  en la Argentina solo llega  al 82%, en algunos casos al  88 %, pero todo por debajo del  90% de cobertura, lo que quiere decir que  hay una población susceptible, no vacunada, que en cualquier momento puede desarrollar  un brote o abrir una epidemia.

¿Esto lo prevén en la nueva Ley de Vacunas?

La nueva Ley de vacunas fue justamente lo que elaboró el Dr. Yedlin, lo que establece es que la vacunación es gratuita, obligatoria y de calendario, y que debe ser responsabilidad del   Estado nacional  la provisión y la aplicación de la vacuna; es cierto que si quien gestiona es el Estado, no compra la vacuna  o no la distribuye claramente, va a haber una caída en la cobertura. Los demás argumentos que esgrime  la Secretaría de  Salud de la nación, como  por ejemplo que  no tienen presupuesto porque el dólar aumentó, eso es una falacia porque en tal caso, a  las vacunas cotizadas en dólares, lo que tienen que hacer es ampliar el presupuesto  y darle así atención a la demanda de una de las cuestiones prioritarias  de la salud pública que son las vacunas.

Hay dos acciones de salud pública que son altamente  beneficiosas, con poca plata uno logra alto beneficio en la salud,  una es el agua potable y la otra la vacunación. Esas estrategias deben ser sostenidas en el tiempo.

Consultado acerca  los efectos del abandono de la prevención necesaria  y de un Estado ausente, el Dr. Trotta comentó:

Todas las acciones sanitarias que están planificadas, que   se definen en equipos técnicos y que son consejos de tipo  científico y  no se apliquen, seguramente van a tener las consecuencias como  la que tenemos con la parición de estas enfermedades (Gripe A).

El Estado nacional en la Secretaria de Salud  ha decidido recortar el presupuesto y achicar los  programas de procreación responsable y salud  sexual y reproductiva, esto significa  que en el año 2016  el Estado repartió 75 millones de preservativos y en el 2018 repartió  solamente 20  millones. Ahora aparece que tenemos el aumento de los casos de  sífilis congénita en niños y de la que sufren los miembros de la comunidad, es decir, cuando vos dejas de dar un insumo a la sociedad  que no solo previene el embarazo, sino la trasmisión de enfermedades  venéreas, en este caso la sífilis, lo que va a aparecer es mayor número de casos, como  tuberculosis y otras enfermedades que están resurgiendo. Ejemplo el sarampión que estuvimos viendo durante  2018 y 2017.

 Cuando hablábamos de un intento de ayudar al pre peronismo nos referíamos al nivel político, pero  ahora se está hablando de enfermedades que ya se consideraban erradicadas…

Hay  un montón de enfermedades que estaban controladas  y hoy las vemos resurgir y  eso tiene que ver con la planificación sanitaria y con las  políticas sanitarias. O sea, el fracaso de salud se va expresar  justamente en que las enfermedades que estaban  controladas, resurjan. Es lo más evidente en las políticas sanitarias cuando los indicadores  se deterioran, aumenta la mortalidad infantil, disminuye la esperanza de vida de la población, esas cuestiones impactan en la sociedad.

Finalmente el doctor Trotta, hizo  una diferenciación: las temperaturas  bajas no son un factor necesario y exclusivo determinante para que haya enfermedades en la sociedad, acá lo que hay que tener en claro es que cuando las bajas temperaturas llegan a una plataforma  social donde hay exclusión , hambre, chicos que comen una sola vez por día, pobreza extrema, hacinamiento, el frio es un componente más que ataca a esa población y les va a deteriorar  la calidad de vida, pero no es el frio  en sí como un ente único el que genera la enfermedad. Eso es un  artilugio que utiliza el gobierno para decir que por el cambio climático las temperaturas bajan  y la gente se enferma. En esa lógica los países que viven en  fríos extremos estarían todo el tiempo enfermo y no pasa-concluyó  el facultativo.

Fuente: Revista y Agencia Comunas