Otro de las integrantes más famosos del Cyber de Cambiemos, desde donde se manipulan a los incautos de las redes sociales es el “Anti K”. Un troll que fue un abanderado en la época de los cacerolazos contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y hoy ante la evidencia de la realidad pasa por un proceso franca de decadencia.

Es una cuenta controlada por Mariana Torres, quien se desempeñó trabajando en un principio bajo las ordenes de Patricia Bullrich y su partido porteño. La administradora del perfil “El Anti K” supo emanar odio hacia todo lo que significara kirchnerismo.

El “Anti K” fue un perfil con amplia llegada a un sector reaccionario que llenaba las plazas pidiendo entre otras cosas por la posibilidad de comprar dolares libremente y desde donde se encargaron de posicionar a Bullrich y Carrió como las principales protagonistas de las marchas.

Quien expuso la identidad de Mariana Torres como la persona del otro lado del “teclado” del Anti K, fue su ex pareja Marcelo Morán, conocido como “el troll arrepentido”, quien la “vendió” en una nota realizada para El Destape donde confesó que ella organizó el cacerolazo, la marcha de Nisman o campañas como la de #TinelliMercenarioK entre tantas otras.

En el informe entregado por Graciela Camaño al mismísimo Marcos Peña se detalla que Mariana Torres “cobra 57 mil pesos como asesora del Ministerio de Seguridad” pero además de esto “ha conseguido contratos jugosos a sus familiares por actividades de escrache digital externas al ministerio.”

La activista del #8N al #13A tuvo su momento efímero en la política, pero al dar la caro no tuvo los resultados que le da el anonimato de las redes ya que en el año 2013, Marcela Torres se presentó en las elecciones legislativas en la lista del partido Compromiso Federal que encabezaba Eduardo Amadeo y que contaba con el aval de los hermanos Rodríguez Saá con un catastrófico resultado en las urnas.