El Bicho concluyó un nuevo, reducido y penoso ciclo con una derrota vergonzosa. No es vergonzoso perder, por supuesto, es parte de cualquier deporte, el tema es como.
Carboni sorprendió (o no…) de entrada planteando en cancha un equipo extraño, volcando a Ilarregui como segundo 9, Verón tirándose algo atrás para pivotear y 2 laterales – volantes para llegar por afuera (jamás lo hicieron), eliminando la clásica formación de 2 delanteros por afuera y un 9. Nada resultó. Porque cuando se improvisa con jugadores que, además, no te responden, lo único que haces es acrecentar esa brecha de (des) confianza, fastidiando a los mas grandes y “quemando” a los mas chicos, sin contar que la debacle anímica en cancha ya es total.

De quién será la culpa ahora no?
Cómo chocar una calesita? Bueno, a los 5´se te abrió el partido, en Verón (apenas adelantado) aprovechó un error rival, se fue con potencia y definió muy mal desde un ángulo imposible. Apuro, inexperiencia, necesidad de algún tipo de “redención”, lo que sea, pero mal. Sin embargo una protesta desmedida de Batalla nos dejó el partido servido, mas cuando a los 15´Ilarregui (lo único rescatable) tiró un centro que se metió por el segundo palo. Asi salimos de la sequia en una tarde lluviosa, ni jugadas elaboradas, ni circulación criteriosa, ni juego asociado, azar.

Más abierto el partido imposible. ¿Pero es posible plantear un equipo serio y con aspiraciones de buen juego y hacerlo funcionar cuando Ibañez y Maidana ni se conocen futbolísticamente hablando? Cuando un Maidana “central” con Bojanich tampoco? Lo mismo Nehuen Perez con Sandoval? Cuando Tigre solo tiene voluntad y un par de gambeteadores empedernidos para ofrecer (Morales, Garcia y Montillo mas tarde) y vos le oponés solo a Montero en el corte? Cuando las líneas están partidas y no hay conexión alguna entre medios y atacantes?

Tigre pasó y pasó al ataque, te empujó, fue con mas coraje que claridad, pero con una gambeta, una pared, un toque y devolución, ganando todas las segundas pelotas a pesar de tener uno menos y te impuso condiciones.

El ST fue peor, Si bien el Bicho tuvo 2 muy claras (Verón se la fabricó solo en una contra y definió forzado por un arquero rápido y después habilitó en una contra a Ilarregui que definió mal, pero insisto, nada que haya salido de juego asociado sino de acciones individuales) Tigre por momentos te apabulló.



Fue con gambeta y personalidad hasta que nos perforó. Un Bicho sin respuestas físicas, anímicas ni futbolísticas, con jugadores tirándose para salir y algunos otros flotando en el limbo de la intrascendencia, sin parecer importarles nada demasiado.

Sin conducción, sin liderazgo ni afuera ni adentro, el Bicho se complica solo de la mano de las propias incapacidades de quienes trajeron a Carboni, que no solo deja un tendal de lesionados (ver la terrible paliza twitera del Doctor Herbella) sino también una complicada situación en lo deportivo y una debacle Institucional, sin coherencia ni sentido de identidad ni pertenencia, sin proyecto futbolístico alguno y librados al azar de un centro – gol, de una acción individual o que algún representante te acerque al DT/Dios que te salve del oprobio y vuelva a potenciar tu caudal juvenil.

De “bancamos el proyecto” de hace una semana al “se fue pero no nos equivocamos al traerlo”. Una incoherencia tras otra. Seguramente ahora tampoco se evaluará proyecto alguno y se caiga en algún DT con respaldo tribunero para tirar hasta marzo.
O como le dijo al presidente un periodista de Fox “están perdidos”. Asi parece ser. Perdidos, Buscando coherencia bajo un temporal Institucional “…como un duende que en la sombra mas la busca y mas la nombra, garúa, tristeza, hasta el cielo se ha puesto a llorar..”

La seguimos hoy desde las 21hs por FM Flores 90.7 en ARGENTINOS PARA TODOS Ariel Melnik – ARGENTINOS PARA TODOS