Murió a los 71 años y sus restos serán velados este sábado en el Salón Blanco de la Cámara de Diputados.

El ex legislador porteño y diputado nacional, Dante “Canca” Gullo, falleció hoy a los 71 años y sus restos serán velados este sábado de 8 a 13 en la Cámara de Diputados de la Nación.

Gullo comenzó su militancia en el barrio de Flores, donde vivía, en la década del 60 y luego se sumó a organizaciones sindicales como la CGT de los Argentinos. También fue funcionario durante la presidencia de Héctor Cámpora y encabezó una campaña para la vuelta de Juan Domingo Perón al país, tras su exilio.



Fue uno de los jóvenes que lucho por el pueblo y por la patria y tuvo el coraje de levantarse contra la opresión de las dictaduras que asolaron este rico país, empobreciendo a su pueblo y denostando a sus líderes, mientras los argentinos enfrentaban los efectos cotidianos del imperialismo anglosajón, como el hambre y la desocupación, la colonización cultural, y una “grieta” promovida, que siempre dividió a los argentinos entre sí y con respecto a sus hermanos de Latinoamerica, con el objeto de someternos y saquearnos.

Por Martín García

NAC&POP

03/05/2019

Juan Carlos Dante Gullo nacido en la ciudad de Buenos Aires, el 8 de junio de 1947 falleció hoy, 3 de mayo de 2019, a raíz de un cáncer impiadoso.

Fue, esencialmente un peronista de Ley, un cuadro político del peronismo revolucionario.

Fue un protagonista de lo que se llamó la Segunda Resistencia Peronista, que fue la que logró traer a Perón de su exilio forzoso.

Ya de grande decidió estudiar en la Universidad de Buenos Aires y se recibió de Licenciado en Sociólogía

Político argentino, perteneciente al Frente para la Victoria, se desempeñó como diputado nacional y como legislador de la Ciudad de Buenos Aires.

Se crió en el Bajo Flores, donde actualmente residía sobre la calle Cachimayo. “El barón de Cachimayo” le decía su amiga Helena Goñi.

Comenzó su militancia en el barrio, en la década de 1960, y posteriormente se sumó a organizaciones sindicales, como la CGT de los Argentinos.

Fue funcionario juvenil durante la presidencia de Héctor J. Cámpora, momento en que encabezó una campaña para la vuelta de Juan Domingo Perón del exilio.

Militó en la Juventud Peronista (JP), organización de superficie de Montoneros.

Fué uno de los baluartes de la “gloriosa Jotapé”

En 1975 fue encarcelado y se convirtió en un preso político hasta octubre de 1983.

Durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, en 1976 varios familiares suyos fueron secuestrados, como su madre y su hermano menor, quienes continúan desaparecidos.

Jorge Salvador Gullo, “Lucho”, su hermano, era maestro preceptor en el Colegio Bernardino Rivadavia de la Capital Federal.

Jorge Gullo había colaborado en la organización de los habitantes de una villa de emergencia.

Jorge venía de la Juventud Peronista y militaba en Montoneros.

Se exilió con el golpe militar, y se entrevistó con dirigentes de las centrales sindicales italianas, con organismos religiosos, tanto católicos como protestantes y con el titular de Amnesty International, Lord Averbury, además de ver a Edward Kennedy y Patricia Derian, con motivo del secuestro de su madre, madre del Canca, Ángela Aieta de Gullo.

Jorge Salvador Gullo vuelve a la Argentina para seguir luchando, es secuestrado cuando estaba abocado a la organización de la huelga general decretada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el 27 de abril de 1979, y se supone que muere en la tortura.

La mamá del Canca y de Jorge Salvador, Ángela María Aieta de Gullo había nacido en La Calabria.

Ángela María realizaba tareas de solidaridad con los presos políticos peronistas junto a otras madres, algunas de las cuales serían, después, integrantes del núcleo fundador de Madres de Plaza de Mayo.

El 5 de Agosto de 1976,a poco días del golpe de la Dictadura del Proceso fue secuestrada por un grupo de tareas de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y nunca más se supo de su paradero.

Otros familiares, fueron secuestrados y posteriormente liberados.

El “Canca” Gulo siempre consideró  que los sucesos que ensombrecieron la vida de su familia, formaban parte de la memoria de su barrio, de su gente y de su Patria, y nunca lo tomó como algo particular.

En el 2000 Juan Carlos Dante Gullo fundó el Partido Popular Nuevo Milenio, el cual presidió, como parte del Movimiento justicialista.

En 1997, egresó como licenciado en sociología, por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En 2007 es electo Diputado Nacional, y en 2011 Legislador de la Ciudad de Buenos Aires donde se desempeñó como Vicepresidente primero.

Después de muchos años de menemismo cuando se pasaba de largo el 17 de octubre de cada año, sin celebrar su aniversario, Juan Carlos Dante Gullo organizó un acto en la plaza de mayo que reunió a casi 10 mil militantes, reivindicando el nacimiento del peronismo.

Tenía 71 años y lució siempre una impronta juvenil, ya que le gustaba hacer gimnasia, corría y se mantenía en muy buen estado físico.

En uno de los cumpleaños de Antonio Cafiero, en su casa de San Isidro, un joven militante político le decía: “Cuando yo era pibe quería llegara ser grande como el Canca Gullo, y ahora que soy más grande, me gustaría lucir joven como el “Canca”.

En 1997 fundó la Agrupación Oesterheld junto a Carolina Silvestre, Rosana Salas, Noemí Fernández y Martín García.

Justamente la Mesa de los Sueños de los compañeros de Utopías de la Agrupación Oesterheld lo había designado en Diciembre del año pasado “Patriota del Pueblo y de la Patria” pero el pidió que lo dejaran para este año.

La Oesterheld le había comunicado que esperaban entregarle la distinción de Patriota y hacerle un homenaje a su madre y a su hermano, en la reunión del  lunes 13 de mayo de 2019.

Es que Juan Carlos Dante Gullo, un militante de su barrio, era un patriota.

Su vida fue dedicada a la lucha por la felicidad del pueblo y la soberanía nacional.

Fue uno de los jóvenes que lucho por el pueblo y por la patria y tuvo el coraje de levantarse contra la opresión de las dictaduras que asolaron este rico país, empobreciendo a su pueblo y denostando a sus líderes, mientras los argentinos enfrentaban los efectos cotidianos del imperialismo anglosajón, como el hambre y la desocupación, la colonización cultural, y una “grieta” promovida, que siempre dividió a los argentinos entre sí y con respecto a sus hermanos de Latinoamérica, con el objeto de someternos y saquearnos.

Dante era una persona muy querida y respetada por la militancia, en general, por sus vecinos y por sus compañeros de vida e historia, especialmente.

Antes de morir, Jorge Cravero, un militante peronista cordobés, dirigente de La Bancaria de Mendoza, confesó en un reportaje de Radio Rebelde, “El Canca Gullo fue un ejemplo de compañero preso, valiente, solidario, que nos respaldó a todos y nos mantuvo con la moral en alto, mientras veíamos como se llevaban a los compañeros para asesinarlos, una y otra vez”

Ahora Dante, no solo se reencontrará con su mamá y su hermano, sino con tantos compañeros que gozaron de su afecto y protección.

Quedan sus hijos, compañeros de la lucha, dignificando su estirpe.

El pueblo inscribe su nombre en el carro de la victoria.

MG/

Fuente: Red Nacional y Popular de Noticias