Los movimientos sociales volvieron a expresar su repudio a las políticas de ajuste implementadas por el Gobierno de Mauricio Macri con ollas populares instaladas en las principales ciudades del país. Además, denunciaron que la ANSES canceló el salario social a miles de beneficiarixs, reclamaron la sanción de la Emergencia Alimentaria y pidieron que se incluya a las organizaciones sociales en el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

En la Ciudad de Buenos Aires el acto central se desarrolló a instancias del Obelisco. Allí,las organizaciones convocantes alertaron que «los trabajadores y trabajadoras desocupados y precarizados de la economía popular son los más afectados por este modelo económico que todos los días deja a más personas sin comida y sin trabajo». Previamente, se habían congregado en las inmediaciones del Ministerio de Desarrollo Social y Salud, en la Avenida 9 de Julio.

Durante el mediodía por el centro porteño se manifestaron columnas de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), de Barrios de Pie, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Frente Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha, entre muchas otras. Desde la CTEP, su secretario general, Esteban Castro, acusó al Gobierno de aplicar una política de «exterminio»: «Cuando un jubilado no puede pagar un remedio se muere, cuando un pibe no puede comer, se muere. Hay que decirlo crudamente porque parece que hay sectores que no lo entienden. También la quita de los salarios sociales es parte de esta política», añadió en declaraciones consignadas por Página/12.

Otra de las consignas que expresaron fue el rechazo al Servicio Cívico Voluntario, decretado ayer por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Juan Carlos Alderete, precandidato a diputado nacional por el Frente De Todxs y líder de la CCC, sostuvo que «en vez de hablar de que la educación se ha deteriorado y está desfinanciada, presentan este servicio militar. La Gendarmería no puede enseñar valores, fue siempre la fuerza que reprimió a los que luchamos».

La protesta de los movimientos sociales incluyó el reclamo del «tratamiento urgente» de un paquete de iniciativas para paliar la dura situación que atraviesan los sectores populares, entre las que enumeraron: la prórroga por cuatro años de la Emergencia Social, la declaración de la Emergencia Alimentaria, la regulación de la Infraestructura Social, una ley de Agricultura Familiar, la declaración de la Emergencia en Adicciones y en Violencia de Género, la asignación de presupuesto para la Urbanización de Barrios Populares, que ya fue aprobada por el Congreso Nacional, y la inclusión de las organizaciones sociales en el Consejo del Salario.

Las ollas populares se replicaron en Rosario, La Plata, San Martín, La Matanza, Quilmes, Tandil, Mar del Plata, y también en las capitales de Salta, San Juan, Neuquén, La Rioja y Mendoza.

Fuente:La García

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