Los contenedores inteligentes que instaló el gobierno de la ciudad sobre la céntrica avenida Corrientes sirven para almacenar el fracaso de las políticas de reciclaje y de “Ciudad Verde”

Cuando algo se guarda bajo llave es porque se quiere ocultar para que nadie tenga la posibilidad de acceder, de ver. Como esas joyas, dinero, cartas que tengan cierto valor emocional o documentación a la cual nadie debe acceder.

Tras la inauguración de los contenedores electrónicos en el centro porteño, a los cuales se accede solo teniendo posesión de una tarjeta tipo SUBE, inmediatamente salieron a las luz cuales son las cosas que buscan ocultar desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, esa ciudad que a pesar de tener uno de los mayores presupuestos en comparación con otras provincias y/o municipios, sigue siendo la mayor vidriera del desplome económico y social del país. Reflejo de esto es la cada vez mayor cantidad de personas viviendo en situación de calle, alimentándose de la basura que  tiran  los restaurantes de la zona y donde algunos –los no tan castigados por la crisis- buscan subsistir mediante el reciclado de diferentes materiales que encuentran en los contenedores de la ciudad.

Otra de las políticas que ocultan con la aparición de los contenedores “inteligentes” es el fracaso de lo que llamaron durante mucho tiempo –incluso en campañas anteriores- “Ciudad Verde” mediante la cual buscaban concientizar al ciudadano para que éste separara su basura en “material reciclable” y orgánico. A tal fin crearon diferentes tipos de contenedores ubicándolos en determinados puntos estratégicos de la Ciudad.

El fracaso se debe a que desde el gobierno de la Ciudad se intentaron distintas estrategias para que los porteños separen la basura de los elementos reciclables en origen, pero hasta ahora ninguna funcionó, en parte porque fueron ejecutadas a medias desde el ejecutivo de CABA. Finalmente la opción que mejor resultado ofrecía, la de los recuperadores urbanos, entró siempre en conflicto con las empresas concesionarias del servicio de recolección ya que los primeros se quedaban con una parte muy redituable del negocio. Frente a esto el actual jefe de gobierno Horacio Rodriguez Larreta se puso claramente del lado de las empresas, para asegurarles que van a poder recomponer sus márgenes de ganancia sin que el gobierno de la ciudad deba modificar el canon o las condiciones de los contratos pactados, simplemente les asegura que los “cartoneros” no puedan llevarse los elementos reciclables.

Los contenedores no son inteligentes sino que son restrictivos para quienes  buscan la manera de subsistir a la crisis.

Si contener es empatizar con quien está en una situación de vulnerabilidad, será necesario que a partir de octubre apuntemos a un cambio real que deje de invisibilizar estas situaciones y considere resolverlas en función de recuperar el Estado presente.

Redacción LateComuna15