Como viene denunciando la UTE desde hace tres años a través de la campaña “Con hambre no sé puede estudiar”, el Gobierno de Rodríguez Larreta disminuyó la asistencia alimentaria a pesar del crecimiento de la indigencia en la Ciudad de Buenos Aires.

Un estudio elaborado por el Centro de Estudios la Ciudad, de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, difundido en los últimos días, confirma lo que los docentes advertimos en las escuelas porteñas: bajó la cantidad y calidad de las raciones alimenticias en viandas y comedores escolares mientras aumentaron las necesidades de las familias.

La investigación revela que además de descender en términos reales, es decir, teniendo en cuenta la inflación, los presupuestos destinados asistencia alimentaria, se subejecutaron.

Esta reducción se dió en un contexto donde no sólo perdieron las partidas vinculadas a la alimentación en las escuelas. También los otros programas estatales cuya función es atender las necesidades básicas sufrieron fuertes rebajas. Ciudadanía Porteña-Con todo derecho, por caso, perdió un 25 por ciento del presupuesto respecto a 2015. En ese mismo período la indigencia en la Ciudad más rica del país se duplicó.

Lxs docentes exigimos la declaración urgente de la emergencia alimentaria en la Ciudad, la remoción inmediata de todas las trabas burocráticas para acceder a las becas en comedores escolares y el impulso en CABA del plan de lucha contra el hambre planteado a nivel nacional. Es necesario atacar el hambre, promover la buena nutrición y educar para la Salud. La alimentación de nuestros estudiantes debe ser una política de estado.

Buenos Aires, lunes 18 de noviembre de 2019.

Fuente:Unión de Trabajadores de la Educación