“En el día mundial de la asistencia humanitaria, un saludo a quienes en los distintos lugares del mundo afrontan el peligro y la adversidad para ayudar a personas necesitadas,” expresó el historiador Felipe Pigna en su cuenta de Twitter.

El dato viene bien para recordar en estos dias donde el principio de solidaridad esta siendo abandonado por los principios dominantes del neoliberalismo que son el egoismo y el individualismo. Vivimos en una ciudad donde se caracteriza por la persecución a los inmigrantes senegaleses y una maracada xenofobia hacia los trabajadores bolivianos o peruanos.

Pero volviendo a los casos de solidaridad, se podría citar como ejemplo a los hombres y mujeres de las diferentes ONG dispersas por el mundo que se dedican a la ayuda de los inmigrantes.

Uno de ellos es Border Angels (Angeles de la Frontera) que ayuda a los migrantes mexicanos o centroamericanos que intentan pasar la frontera norteamericana.



Tambien podemos mencionar a los que se juegan su propia libertad ayudando a cruzar la frontera franco-italiana para respaldar a los migrantes que quieren ingresar en Francia.

En ambos ejemplos estas personas ponen en riesgo su propia libertad porque colocan el valor de la solidaridad por encima del individualismo.

Hay que recordar que en Francia el Consejo Constitucional validó el “principio de fraternidad” con los inmigrantes por encima del “delito de solidaridad”.

Porque si de algo tenemos que asombrarnos es que el capitalismo extremo ha penalizado a la solidaridad, en el siglo XXI en algunos paises la solidaridad es un delito.

Pero el mencionado  dictamen frena al “delito de solidaridad” con el cual se procesaba a las personas que ayudaban a los migrantes sin papeles.

Esto puede ser una luz de esperanza. Si pensamos que en nuestros dias los capitales y las mercaderías pueden circular libremente a través de las fronteras viajando libremente de un punto a otro del planeta, es momento de pensar que el concepto de solidaridad debe ser también globalizado.

Es tiempo que se extiendan grandes redes solidarias que luchen sin temor y en unidad entre aquellos hombres y mujeres del mundo que se juegan la vida y su libertad porque consideran que “el otro” necesita de su solidaridad.