La investigación y seguimiento minucioso del “auge” del inmobiliario de construcción de Torres en la comuna 15 al que lamentablemente muy pocas personas prestan debida atención arroja algunos datos que los vecinos deberíamos tener en cuenta y preguntarnos:

¿Cuales serian los problemas y trastornos cotidianos que traerían a nuestras vidas la construcción de tantas torres?

De la experiencia vivida en otros barrios porteños nos hemos encontrado que siempre se señala a la saturación de los servicios públicos, que se traduce en la falta, corte o escasa presión de agua, insuficiente energía y mas constantes cortes de luz, saturación de cloacas. También se apunta a problemas tales como el tránsito, al que ademas se le sumara, con esta construcción indiscriminada, la falta de lugares de estacionamiento, que ademas habrá que pagarlo en gran parte de la comuna, inclusive otro de los problemas colaterales como la falta de vacantes en las escuelas que se ven sobrepasadas por el aumento intempestivo de población.

En notas pasadas se ha expuesto la situación por la que están viviendo los vecinos del Pasaje Granada donde varias torres se están construyendo al mismo tiempo en un radio inferior a los 100 metros. A esta locura de construcción descontrolada y sin planificación por parte del Gobierno de la Ciudad debemos señalar que a sólo una cuadra del Pasaje Granada se encuentra una torre casi terminada y dos proyectos en plena marcha. 

La avenida San Martín, entre las calles Nicasio Oroño y Fragata Presidente Sarmiento, contará con tres nuevas torres. Un lugar donde los vecinos ya vienen sufriendo el “Metrobus” que le ha cambiado la vida a todo el barrio con grandes embotellamientos y accidentes automovilísticos constantes. 

La única explicación de que en una reducida zona se encuentren en construcción 7 torres es la gran presión del negocio inmobiliario en complicidad con un gobierno que mira para un costado. Un ejemplo de esto es el tema de las superficies mínimas de construcción. Todas las torres tienen las característica de tener departamentos chicos ya que son más fáciles de vender, reportan más ganancia y “salen más rápido” según la jerga inmobiliaria. 

Con la modificación del código urbanístico y de edificación para la Ciudad de Buenos Aires se logró un cambió importante que ayuda a tener más ganancia a los inversores de estos proyectos inmobiliarios. Antes de la modificación un monoambiente no podía tener menos de 29 o 30 metros cuadrados cubiertos, ahora con la nueva norma es de 21 sin dejar de mencionar que en el proyecto de modificación del código se pretendía que la superficie mínima fuera de 18 metros cubiertos.

Redacción de LateComuna15