Nuevamente Marta Pelloni la monja del caso María Soledad es noticia  por sus polémicas declaraciones. Allá por los 90, en la capital catamarqueña, surgió a la luz pública con el objeto de encontrar los culpables en el caso María Soledad.

El asesinato de la estudiante dio lugar a las Marchas del Silencio, organizadas por la monja junto a las compañeras de Soledad, y el final fue la condena a quien los medios indicaban como culpables más la caída del gobierno de Ramón Saadi.

Siempre quedó la sospecha si realmente los condenados fueron los culpables. A partir de ese momento la carmelita comenzó a opinar públicamente de política. Siempre los destinatarios de sus dardos fueron los integrantes del gobierno de Menem.
Una vez la Alianza en el poder y la monja en Corrientes siguió maltratando al peronismo. Públicamente hablaba del robo de bebés y llegó a acusar a Ramón Hernández, secretario de Menem. Sin embargo se “olvidó “ de hablar del hambre, la pobreza y el narcotráfico de Corrientes. Sobre este último tema hubo varios casos en la provincia litoraleña y la monja calló.

Pasó el gobierno de De la Rúa sin crítica alguna por parte de Marta, la rebelde. Llegaron los k y volvieron las críticas al peronismo. El tiempo era su aliado al igual que los medios y en ningún momento esbozó crítica alguna a los militares o a la derecha argentina. Para Sor Pelloni la corrupción, el narco y la muerte empiezan y terminan en el peronismo.

Quizás no habló de los militares porque era hija de un oficial del ejército, o no adjetivó porque era familiar de los Díaz Bessone. Quizás por eso dejó pasar la reconversión de más de un militar en demócrata en la provincia de Corrientes.
Pudo con Saadi pero olvidó calificar al interventor Aguad, hoy ministro de Macri, en el saqueo que hizo de la provincia litoraleña.

Sin embargo hoy vuelve a los medios . De la mano de la televisión calificó de narcos a los integrantes de la Cámpora. Esta especia de Carrió del clero sabrá que no existen denuncias contra la Cámpora por narcotráfico. Alguien que le diga que el intendente amarillo de Paraná está procesado por narco y fue a elecciones. Alguien que le sople al oído que dos funcionarios del gobierno amarillo de Tagliaferro fueron detenidos con kilos y kilos de droga. Alguien que le informe a esta religiosa que la familia presidencial blanqueó dinero «negro» con el permiso del propio presidente modificando por decreto una ley del Congreso. Que le avisen que los acusados de lavado son los miembros de este gobierno, que le digan que el lavado de dinero se produce por sobrefacturación en la obra pública o narcotráfico. Si no se lo dicen seguirá repitiendo expresiones de deseos con formato de primicia para que Feimann, Majul y demás defensores del fascismo se hagan un pic-nic.

Sor Pelloni sabe perfectamente que acusar a la Cámpora es desprestigiar a Cristina y ayudar a Macri. Lo sabe, aunque critique al presidente, sabe que el título es la Cámpora. Flaco favor le hace a las mayorías. Menos aún al Papa y a la iglesia, pero queda bien con sus amigos de siempre, los integrantes de la derecha.

La monja hace del antiperonismo un culto. Pero ya sabemos que al menos,es doble agente,  porque nadie creerá en la ingenuidad de sus dichos. Aunque ella por su conexión con el proceso preferirá que la denominen comandante Pelloni.

Fuente: Revista y Agencia Comunas