En la calle Santa Cruz 140, del barrio porteño de Parque Patricios, hay 100 familias con una orden de desalojo inminente y sin propuestas por parte de las autoridades. Allí hace más de 15 años que viven 400 personas, en el predio de la antigua fábrica textil Selsa. Durante años realizaron mejoras en el edificio, que sin embargo se remató en 2010 con todos sus habitantes adentro. 

Así es como el empresario Leonardo Ratuschny se hizo con el inmueble en uno de los distritos con mayor proyección urbanística de la ciudad. En este contexto, los vecinos se organizaron y formaron la Cooperativa de Viviendas Papa Francisco, con la intención de aplicar a la Ley de vivienda 141. Además, los inquilinos abrieron vías de negociación con el propietario y a pesar de conseguir una cantidad de dinero suficiente para adquirir la propiedad, el empresario, siendo consciente de estar forzando a más de 140 menores de edad y sus familias a vivir sin techo, continuó bloqueando cualquier posibilidad de negociación.

Durante todo este tiempo los habitantes de Santa Cruz 140 continuaron viviendo en el edificio, mejorando las unidades habitacionales y su nivel de organización. La mayoría son familias con trabajo y varios hijos, muchos inmigrantes sin posibilidad de alquilar por las difíciles condiciones que impone el mercado y la legislación porteña para el acceso a la vivienda.

El desalojo, aparte del trauma violento que resultaría para cualquier persona, supondría el desarraigo escolar de decenas de niños y niñas que estudian en las escuelas públicas del barrio, del mismo modo que los adultos verían afectados sus trabajos por la dificultad de permanecer en la ciudad.

No hay fecha de desalojo, las autoridades juegan al desgaste emocional con los y las vecinas que son acompañados en su resistencia por diversas agrupaciones sociales.

Lamentablemente, el organismo responsable del caso, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), a pesar de haberse comprometido en diversas ocasiones a encontrar soluciones, les da la espalda a las 100 familias en una ciudad con más de 300 mil viviendas ociosas.

Fuente: Infobaires 24