Cuando se habla de globalización referido a un tema actual, se está desconociendo los procesos que jalonaron la constitución del mundo tal cual hoy se concibe.

¿Son acaso iguales los procesos que desarrollan los EEUU o el llamado occidente cristiano, con milllones de muertos y desplazados en nombre de la civilización, la globalización, la modernidad, la democracia y la libertad, que la globalización que desarrolla China, que nunca colonizó territorios, ni desencadenó “guerras globales”?.Los Mercados, signo de la época de la sumisión a los Fondos de Inversión supranacionales, que arrasan soberanías

El mundo en la historia, tuvo procesos de globalización humanos y salvajes. (JR)

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

19/11/18

Cuando se habla de globalización referido a un tema actual, se está desconociendo los procesos que jalonaron la constitución del mundo tal cual hoy se concibe. Es que cada generación se considera fundadora de la historia.

Como plantea Enrique Dussel, el mundo se desarrollaba de Oeste a Este, en los miles de años anteriores a nuestra era, donde los seres humanos se desplazaban ocupando territorios y desarrollando comunidades en todos los continentes. Así sucedió con América 10 mil años antes del “descubrimiento”.

No había internet ni siquiera radio, pero los procesos globalizadores avanzaban sin pausa, por medio de guerras como hoy u ocupaciones pacíficas como los que llamamos ahora, pueblos originarios, que desde oriente por el Estrecho de Bering, llegaron a estas tierras.

Las religiones monoteístas desarrollaron su influencia global a veces a sangre y fuego como las Cruzadas cristianas o las invasiones sobre Europa de los musulmanes. Al “descubrimiento” las ciudades más importantes del mundo eran Pekín y Tenochtitlan, mientras que los centros del conocimiento eran los árabes y los chinos, con la escritura, los números, la imprenta, el acero, la pólvora y la cultura. Los griegos abrevaron de los egipcios la filosofía y los romanos la expandieron con ejércitos.

Esas globalizaciones, como hoy son sanguinarias y determinantes de la colonización de los pueblos o son culturales, como los son las primeras, pero con guerras, con respeto a la cultura “del otro”, siendo siempre de raíz económica, pero en un marco de alteridad humanitaria.

¿Son acaso iguales los procesos que desarrollan los EEUU o el llamado occidente cristiano, con milllones de muertos y desplazados en nombre de la civilización, la globalización, la modernidad, la democracia y la libertad, que la globalización que desarrolla China, que nunca colonizó territorios, ni desencadenó “guerras globales”?

Los Mercados, signo de la época de la sumisión a los Fondos de Inversión supranacionales, que arrasan soberanías, desencadenan procesos antiglobalizadores de diferente signo, pero de similar raíz, impedir la desaparición del estado – nación. Surgen así los llamados populismos de los países europeos, xenófobos pero antiglobalizadores, como también grandes sectores de las llamadas izquierdas, como antiglobalizadores.

En un mismo andarivel de enfrentamiento, pero con una concepción ideológica opuesta, estos sectores confrontan ésta globalización del G-20, expresión acabada de la penetración del gobierno global, en los procesos nacionales, con sus herramientas: el FMI, el Banco Mundial, la OTAN, sólo resistidas en su seno por China y Rusia, que maniobran en el mundo Multipolar, frente al hegemonismo Unipolar de EEUU.

Entonces cuando referimos globalización o antiglobalizadores, no siempre decimos lo mismo: los procesos populares de los países emergentes son de liberación y los de los países centrales son de expansión. No es igual el proteccionismo de EEUU o los ingleses con el Brexit, que los planteos de los líderes populares de Latinoamérica, arrasados por la invasión neoliberal. Pero aquellos son llamados “democráticos” y los nuestros dictatoriales y autoritarios.

Estamos ante la disyuntiva de cómo se articulan los frentes de confrontación donde la Patria está en peligro. Esto sucede en el mundo y pone en discusión la democracia como herramienta, frente a la agresión de los medios, los fondos y la justicia cómplice, lanzados como tiburones sobre los derechos de los pueblos, en función del saqueo. El peronismo viene soportando estos procesos en 70 años, de diferentes horneadas imperiales, que siempre intentaron impedir el desarrollo nacional. Una vez más, los sectores populares unirán sus fuerzas para derrotar esta nueva embestida.

Jorge Rachid

Fuente: Red Nacional y Popular de Noticias – http://nacionalypopular.com