Mientras algunos vecinos consideran los grafitis como un censurable acto de vandalismo, otros los aprecian como una forma de arte callejero. En Céspedes 3892, barrio de la Chacarita, un grafiti artístico fue tapado sin consultar al frentista, que no quería borrarlo.

El frente de la casa de Christian Colonna, en Céspedes 3892, Chacarita, tenía una variedad de grafitis entre los que se podía observar una calavera negra, un ojo, el símbolo de la paz, el anarquista y dos enormes palabras trazadas con los crípticos signos distintivos de la caligrafía grafitera. Esta heterogénea composición había sido elaborada entre distintos vecinos con la autorización del dueño de la casa.

“Un día estaba trabajando en el living y oí afuera unos ruidos raros. Salí y me encontré con dos operarios del gobierno armados de rodillos que estaban tapando los grafitis”, recordó Colonna, que les pidió suspender la tarea de inmediato. “Era arte”, se lamentó. Solo la puerta conservó los grafitis.

El Ministerio de Ambiente y Espacio Público ha explicado que el mantenimiento de los frentes y persianas le corresponde al propietario pero la Ciudad realiza estas acciones con el objetivo, según el Gobierno de la Ciudad, de “preservar el entorno”. Aunque muchos vecinos saben, por haberlo presenciado, los escuadrones de Larreta se dedican a tapar consignas políticas de la oposición o lo que es peor aún borran las críticas que los vecinos hacen de su gobierno.

Un ejemplo es el mural realizado entre los vecinos con la autorización del frentista en la esquina de Fragata Sarmiento y Espinosa. En esta caso el escuadrón de Larreta debió pasar dos veces. En un principio para pintar las paredes y en la segunda oportunidad para tapar la imagen de Cristina Fernández de Kirchner sin autorización alguna.

Es importante remarcar que este procedimiento debe incluir un pedido de autorización al vecino por parte del Gobierno de la Ciudad. En todo momento se debe respetar la decisión del frentista. Según el diario ultra oficicialista La Nación, existen sesenta equipos en el gobierno porteño que “se encargan de relevar el estado de los frentes y las persianas de toda la Capital.”

Además se precisó que los barrios en los que se registra mayor vandalismo o arte callejero (según la mirada de quien los admire) son Palermo, Agronomía, Chacarita, La Paternal, Villa Crespo, Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón.

Redacción LateComuna15