El derrocado presidente de Bolivia, Evo Morales, arribó en la tarde del martes a suelo mexicano, en donde se encuentra en condición de asilado tras el Golpe de Estado perpetrado en La Paz. «El presidente de México me salvó la vida», dijo el líder indígena, que llegó acompañado por su esposa, el exvicepresidente Álvaro García Linera, y varios exintegrantes de su Gabinete.

En un discurso brindado en el Aeropuerto de México cerca de las 14 (hora del DF), Evo aseguró que «no por este Golpe voy a cambiar ideológicamente» y vinculó su derrocamiento con los logros de su gestión. «Si algo de delito tengo es ser indígena, si algo de pecado es que hemos implementado programas sociales para los más humildes buscando la igualdad, la Justicia social», indicó.

Asimismo, añadió que «por el nuevo triunfo en la primera vuelta empezó el Golpe de Estado», que catalogó como un «Golpe cívico-político» al que luego «se sumó la Policía Nacional». «Llegamos aquí sanos gracias a México y sus autoridades pero tambien quiero decirles que mientras tenga la vida, seguimos en política. Mientras tenga la vida, sigue la lucha y estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen todo el derecho de liberarse», ratificó Evo.

En el aeropuerto, el expresidente boliviano fue recibido por el ministro de Relaciones Internacionales de México, Marcelo Ebrard, quien le dio la «más cordial bienvenida» y subrayó que «hoy es un día de alegría porque el asilo ha sido efectivo». «En tierras mexicanas gozará de seguridad, libertad y protección a su vida», recalcó el funcionario.

El depuesto mandatario pasó varias horas escondido en la localidad de Chepare, en Cochabamba, y fue rescatado por un avión del Gobierno mexicano en la noche del lunes. «Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía», anunció a través de su cuenta de Twitter.

El operativo de rescate de Evo Morales contó con una participación decisiva del electo Presidente argentino, Alberto Fernández, quien coordinó con Andrés Manuel López Obrador cómo sería el resguardo diplomático para el dirigente indígena. Igualmente, el traslado a la Ciudad de México tuvo complicaciones por la negativa de varios países de autorizar el paso aéreo de la nave.

Fuente:La García