Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, encabezó el acto de colocación de las baldosas por la Memoria en homenaje a los cinco religiosos asesinados por el terrorismo de Estado. La actividad se desarrolló en el marco del 42° aniversario de la Masacre de San Patricio.

Ayer por la noche se descubrieron las Baldosas por la Memoria en la vereda de la parroquia San Patricio, ubicada Estomba y Echeverría, en recuerdo de los sacerdotes Alfredo Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau y de los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, torturados y acribillados por un grupo de tareas de la ESMA en el interior de la casa parroquial en la madrugada del 4 de julio de 1976. Las palabras de cierre estuvieron a cargo de Estela de Carlotto.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, nominadas al Premio Nobel de la Paz, manifestó que “a esa comunidad católica de base, que fue perseguida, asesinada y condenada a no envejecer junto a su familia, los vamos a extrañar todos los días”. Sostuvo además: “Ellos están con nosotros, desde una estrellita o acá, y nos han mandado a este Papa, para que el día que él decida volver acá sea porque nosotros pusimos las cosas en su lugar”.

 

 

De Carlotto llamó “a luchar contra el Fondo Monetario Internacional” y expresó: “Tenemos que doblarles el brazo a aquellos que con tanta maldad pretenden someternos a estar contentos por ser pobres, de volver a cocinar con carbón y vivir en una choza. Todos tienen derecho a trabajar, a tener salud, vivienda, educación y recreo, a disfrutar de la vida”. “Nuestros argentinos no merecen ser esclavizados con una esclavitud de miseria” concluyó.

Del acto, organizado por Jóvenes Palotinos y la Mesa por la Memoria y los Derechos Humanos de la Comuna 12, participaron vecinos, allegados de las víctimas, organismos de Derechos Humanos y representantes de organizaciones sociales, políticas, culturales y religiosas, reunidos para conmemorar un nuevo aniversario del más grave crimen cometido contra la Iglesia argentina y reivindicar la figura de los cinco Mártires. A continuación, se desarrolló un recorrido religioso por las calles del barrio de Belgrano que culminó en la Misa presidida por Monseñor Jorge Lozano, Arzobispo de San Juan, y de la que participaron sacerdotes de la comunidad palotina y de parroquias vecinas.