Allí el “Padre” le propone a la universidad católica hacerse cargo de aportar todos los fondos necesarios para montar la infraestructura de dicha carrera.

Del muro del historiador Pepe Muñoz Azpiri

Así se hace y en dos años se construye el edificio y se arman los programas de estudio y se contratan los profesores de todas las materias.

Por tal motivo, en agradecimiento, se le regala un diploma de ingeniero para “el hijo” cuando solo habían transcurrido dos años de semejante acuerdo de partes.

La condición obligatoria era que no firmara ningún proyecto con ese título porque obligaría a la Universidad a denunciar lo apócrifo del título otorgado.

Esta es la verdadera historia del título de ingeniero del Presidente.

Por tal motivo es que nadie aparece como compañero de estudio, nadie dice haberlo tenido como alumno, y él tampoco habla sobre el tema en ningún ámbito.

La mentira como forma de vida en carácter permanente.

PMA/

Fuente: Red Nacional y Popular de Noticias