El servicio de Neonatología del Hospital de Agudos Teodoro Alvarez, ubicado en el límite entre Flores y Caballito, estuvo cerrado desde el jueves 18 al lunes 22 de abril. En una Ciudad donde su condutor político, Horacio Rodriguez Larreta, hace gala de enfrentar los retos con la ayuda de la tecnología y la innovación, soñando con una “Smart Cities” donde los problemas y desafíos se deberían enfrentar de manera inteligente y políticas adecuadas.

Pero la realidad muchas veces los pasa por arriba y se salvan de caer en el ridículo de no ser por la protección mediática que hacen casi todos los medios de la Ciudad de Buenos Aires gracias al aporte millonario de Larreta en pauta publicitaria.

En la CIudad de Buenos Aires, en Semana Santa, las parturientas que llegaron con su hijos recién nacidos a las puerta de Aranguren 2700 tuvieron que dirigirse a los hospitales Santojanni, en Liniers, o al Vélez Sarsfield, en Villa Luro.

La razón del cierre del servicio fue la falta de personal. Según consta en una acta se cerró “la Unidad de Neonatología del Hospital Teodoro Álvarez, durante las 8.00 horas del 18/4 a las 8.00 horas del 22/4 por falta de recurso humano”. En la misma se explicó que “toda paciente que llegue embarazada a ese hospital, se derive según cercanía a los hospitales Francisco Santojanni y Dalmicio Velez Sarsfield durante el período en cuestión“.

El gobierno de Larreta puede gastar 60 millones en contenedores supuestamente “inteligentes” o 190 millones en uniformes para la policía pero no tiene recursos para mantener una guardia en un hospital público. Las prioridades y los objetivos políticos del jefe de gobierno quedan al decubierto cuando se realizan observaciones sin la protección de la prensa cautiva.