Como antecedente podemos mencionar que en julio del 2016, dos jóvenes fueron detenidos por publicar mensajes amenazantes escritos en árabe en la red social Twitter y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, llegó a indicar que “parecen personas que quisieron molestar” pero advirtió que “todo hecho intimidatorio y amenazante no es una broma”.

También está el caso de Miguel de Paola, un joven de 21 años que fue detenido en la cárcel de Ezeiza a pesar de su arrepentimiento por lo que hizo y pedirle “perdones totales” al Presidente fue encarcelado por la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, quien le dictó la prisión preventiva por “intimidación pública agravada”. En el mismo caso fue procesado, aunque sin prisión preventiva, el sobrino de De Paola, Walter Obejero, y se les fijó a ambos un embargo de 20 mil pesos.

Otro caso fue el de Maribel Durand quien desde la cuenta @lamariKaos se expresó contra la hija del presidente de la Nación y su mujer Juliana Awada: “Nuestro odio lo calmaremos con sus hijos. Espero que @mauriciomacri le deje guardaespalda de por vida a Antonia”. La tuitera en este caso fue indagada por el juez federal Ariel Lijo. En este caso tuvo mejor suerte ya que consideraron que la acusada admitió haber amenazado a la pequeña, pero aclaró que lo que hizo “fue una estupidez” y sostuvo que fue “por bronca”, tras haber sido despedida del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación cuando asumió el nuevo Gobierno.

Si bien hay muchos casos más donde el gobierno actúa en forma desmesurada contra quien se expresa en las redes utilizando una forma muy subjetiva de ver la libertad de expresión ya que ignoran a los miles de Trolls que agreden o amenazan diariamente a todo aquel que opine en contra del gobierno de Cambiemos. Basta con mencionar los casos de Trolls como Alcira Pignatta que es un usuario de twitter que amenazó a CFK y según denunció el portal El DestapeWeb, trabajaba para Hernán Lombardi. Vean un pequeño listado de incitación a la violencia de tuiteros que opinaron libremente sin ser molestados haciendo al final de la nota.
Ahora tenemos un nuevo caso, una mujer que escribió mensajes ofensivos contra Mauricio Macri, su gabinete y el juez Claudio Bonadio fue procesada por el juez Ariel Lijo. Ahora los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia, de la Cámara Federal, confirmaron su procesamiento acusando a la mujer de “amenazas e incitación al odio y a la violencia”.
Mónica Noemi Sterki escribió:”Macri justifica el asesinato a un ladrón, ya podemos salir a matar tranquilos a Macri, Prat-Gay, Aranguren, Michetti y todo funcionario PRO”, tuiteó hace unos meses atrás desde su cuenta de Twitter @LaReinaRea. Otro de los mensajes por la que fue procesada decía: “Si Bonadio prende fuego el kit Qunita, nosotros prendemos fuego a Bonadio. Tomá nota Pato Bullrich, es una amenaza, claro”. La lógica de sus planteos le jugaron en contra, los investigadores lograron identificarla y ahora quedó a un paso de enfrentar un juicio oral y público.

De esta manera, el caso se encamina al debate oral, las diferentes instancias judiciales por ahora la encontraron responsable de los mensajes. Según el portal Tiempo Argentino, la defensa de la tuitera había apelado el procesamiento de Lijo al sostener que la medida era “prematura, improcedente y reposa sobre una errónea calificación legal” y que atacaba el derecho a la protesta. Sin embargo, la Cámara Federal entendió que las expresiones “exceden el marco de ‘protesta social’ alegado por la defensa” y señalaron que “constituyen el anuncio de un mal grave, cierto y serio, con idoneidad suficiente como para alarmar o amedrentar”.

La identidad de de Mónica en un principio se trató de mantener en reserva, desde LatePaternal nos contactamos con ella y nos confirmó la información dada por el mencionado portal y nos facilitó una entrevista que le realizaron desde el portal Miradas del Centro y que reproducimos en este artículo.

¿Cómo te enterás de la imputación?

Un día miércoles (mediados de mayo), me llaman por teléfono fijo (mi número está en la guía a mi nombre, este dato es importante). Se hacen pasar por gente de la Universidad y me preguntan si mi domicilio es en Olavarría o en CABA. Estaba concentrada preparando un concurso y caí en la trampa.

A la semana siguiente, tocan mi portero y me dicen que tengo una citación judicial. Bajo y una policía de civil (que nunca se presentó) me quiere entregar una citación de Comodoro Py. Me comunicaban que había sido denunciada por amenazar a Macri y otros funcionarios. Pregunté quién me denunciaba y la mujer policía no supo responder; en la mencionada citación, tampoco aparecía el nombre de denunciante alguno. Me niego a recibirla y alego que ya me llegó una citación falsa de AFIP y que no recibiría nada. Se retira de mi casa y, en ese momento, me comunico con un amigo, porque ya era preocupante el acoso.

Mi amigo me conecta con el abogado Adrián Albor, que dirige el grupo Litigio Estratégico. En ese grupo, se dedican a patrocinar personas que no tienen recursos para enfrentar causas judiciales. Fui a contarles mi caso y ellos se pusieron a disposición inmediatamente.

El 12 de junio concursé y estando en la Facultad me avisan que habían traído otra citación y que debía presentarme el jueves 14 en Comodoro Py. Regresé antes de lo previsto y mi abogado se presentó en CP y ahí nos enteramos de la causa. Una vergüenza nacional.

¿Cuáles son los cargos?

La imputación es por “intimidación pública”, un delito que prevé de 2 a 6 años de prisión. Lo escandaloso del caso es que me investigaron durante meses de manera secreta. El cartero era un policía encubierto; la carta falsa de AFIP fue un señuelo para que yo salga a la puerta y me tomen fotos (todo está en la causa). Investigaron mis cuentas, a mis vecinos; investigaron en Olavarría en un domicilio en el que no vivo hace 14 años. Mandaron exhortos a Twitter y a Facebook para pedir mis datos (la causa comenzó como NN y buscaron vincular mi nombre con una cuenta de Twiter).

¿Esto puede causarte daños en lo laboral, en lo académico?

Respecto a mi trabajo en la Universidad, en el que llevo 23 años de antigüedad, la acusación en mi contra no debería afectar mi desempeño, dado que en primer lugar no cometí ningún delito; soy una persona que no tiene antecedentes penales de ninguna índole; y, por otro lado, esta causa armada no tiene ninguna vinculación con mi desempeño docente.

No es opinable, es una cuestión de defensa del derecho a la libre expresión y el derecho a la protesta social. Nosotros, como académicos, tenemos la obligación ética de salir a expresar la defensa y garantía de los derechos sociales, económicos, civiles y políticos que se expresan en la Constitución.

Resulta claro entender que Mónica no es un actor social más: está comprometida con su trabajo, con las causas de derechos humanos, con el activismo y la disidencia. Su perspectiva teórica e ideológica es crítica, es reflexiva, es materialista histórica, provocadoramente…¿marxista?… No es ortodoxa,  eso es seguro. Entonces, no es casual…

¿Cuál es la lectura, como cientista social, que haces de la situación que estás viviendo?

Como antropóloga social, considero que estamos frente a un gobierno autoritario, que para llevar adelante su política económica debe callar las voces disidentes. Como todo proyecto conservador, sabemos que se nutre de una contradicción básica: son liberales en lo económico y conservadores en el plano político.

Un gobierno que no acepta el disenso, que se nutre de falsas antinomias y de la descalificación de la otredad política (“los kukas”), de la otredad racial (“los negros de mierda”); un gobierno que alienta la xenofobia, la homofobia, la descalificación hacia los empleados estatales (“la grasa de la militancia”), necesita sostener esa política a través de múltiples formas de represión de la protesta.

En los casos de la Murga del Bajo Flores, de PepsiCo, y tantos otros, fueron palos, gases y balas. En mi caso y en el de otros que me van llegando, es el armado de causas judiciales, con las acusaciones más disparatadas. Utilizando recursos del Estado para perseguir, amedrentar y descalificar a todos aquellos que somos capaces de levantar la voz y denunciar las injusticias cotidianas. A quienes no pueden doblegarnos, nos tapan la boca con trapos legales, nos persiguen con métodos propios de la Dictadura militar.

Y en ese sentido, entonces, ¿cuál crees que va ser el escenario luego de las elecciones?

En el caso que ganen las elecciones en Octubre, creo que habrá un retroceso fatal, no solo en el plano de las políticas económicas que, por otro lado ya lo anunciaron, sino respecto al retroceso que se viene dando respecto a los derechos civiles y políticos.

Me preocupa la escalada de violencia que desde el propio gobierno desatan contra actores sociales que entendemos la práctica política como la posibilidad de expresar nuestros proyectos, nuestras ideas y nuestros disensos desde distintas perspectivas ideológicas.

Estas son algunos ejemplos de incitación al odio y a la violencia