El Polideportivo Las Malvinas expuso, una vez más, a una dirigencia que le ha soltado la mano.

Si bien la cantidad de lluvia caída fue mucha, es la misma que cayó para todos los Clubes de CABA y gran. BS. As. sin tener estos que suspender sus actividades.

Inundaciones, suciedad, gimnasios y globo no aptos para prácticas deportivas, goteras y una pileta que hace 2 años no puede ser utilizada (excepción hecha x los 3 meses de verano) a pesar de haber declarado un monto de USD 500 mil en arreglos, un predio sin gas hace casi 4 meses y por ende sin agua caliente y las disciplinas autogestionandose con deportistas que representan de manera federada al Club, pagando no solo su cuota social, sino también un “arancel deportivo” adicional casi del mismo valor para gastos de sueldos, árbitros, viajes, ropa, etc.

Solo una obra de quinchos nuevos (con plaqueta de autohomenaje incluida) con sectores de pisos resquebrajada a las pocas semanas de haberlos inaugurado que solo usan dirigentes para sus asados de amigos y poco más ya que los socios se van…o ni van.

Un poco de marketing, algunos resultados positivos del fútbol y un Polideportivo Las Malvinas que navega en aguas de desidia mientras las grietas internas creadas por las ambiciones personales lo desangran, un Polideportivo que da vergüenza cuando debería darnos orgullo.

Argentinos para Todos