Según el último informe estadístico  entregado por el INDEC el 25,6% de la población económicamente activa se encuentra con problemas laborales. Los datos surgen de un trabajo realizado sobre grupos de población económicamente activa y según el tipo de presión que ejercen sobre el mercado de trabajo. Fueron considerados un total de 31 aglomerados urbanos en el período que va incluye el segundo trimestre del año 2018.

La Población económicamente activa se encuentra integrada por 12.881.342 de personas. De este universo el trabajo indica que el 9,6% son desocupados abiertos; un 16% son trabajadores ocupados demandantes de empleo, lo que significa que tienen algún tipo de trabajo pero necesitan cambiar y se encuentran en búsqueda de un empleo  mejor que ayude a cumplir con sus necesidades básicas.  Por último se detalla un 6,3% de trabajadores ocupados no demandantes disponibles.

El dato preocupante es sobre los desocupados que sigue en aumento. En el segundo trimestre del años 2017 este porcentual era de 8,7%, creciendo la tasa de desocupación en la comparativa del segundo trimestre del último año del 0,90%.

La población económicamente activa (PEA) está compuesta por los ocupados y los desocupados. Este último grupo presiona activamente sobre el mercado laboral en búsqueda de una ocupación. A fin de tener un indicador sobre la presión global, se suman los ocupados que, si bien tienen un empleo, buscan activamente otro (ocupados demandantes).

En una gradación menor de presión laboral, se encuentran aquellos ocupados que no demandan activamente otro empleo pero están dispuestos a extender su jornada de trabajo. Ejemplo de estos son los subocupados no demandantes y otros ocupados no demandantes disponibles.