Continúan las repercusiones por la situación en la que se encuentra envuelto el periodista Daniel Santoro, que en los últimos días se dio a conocer que colaboró brindando información de sus compañeros del programa de televisión Animales Sueltos para Marcelo D’Alessio, quien a su vez llevó a cabo un trabajo de investigación a pedido del por entonces miembro de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

“No sabíamos que despreciaba hasta tal punto a ciertos compañeros de la mesa de Animales Sueltos. Hubo que enterarse por un expediente judicial, en el cual constan sus confianzudos chats con D’Alessio”, manifestó Edi Zunino, quien compartió con Santoro el ciclo conducido por Alejandro Fantino.

“Dice que ‘son conversaciones privadas’. Su arrepentimiento no alcanza el contenido profundo de sus dichos. Solo se arrepiente de haber fallado, al punto de quedar tan expuesto. Justo él”, escribió Zunino en una nota publicada en Perfil.

En ese sentido, planteó: “Nos permitimos apenas dos opciones: 1) Santoro es un despreciable operador macrista. Un victimario. 2) Santoro es un ángel engañado en su buena fe. Una víctima”.

Sin embargo, para Zunino, Santoro “no es ninguna de esas dos cosas, aunque en sí mismo pueda encerrar mayores o menores cuotas de ambas, combinadas con otras tantas más”.

“Su relajada -a mi juicio, promiscua- relación con sus fuentes (con D’Alessio, con Lilita Carrió, con el fiscal Stornelli…) equivale a la clásica metáfora del hombre que muerde al perro. El día en que uno se lleva a sus fuentes a la cama -sigo con las metáforas, no me tomen literal-, la imparcialidad, la distancia, la sensatez y el equilibrio se van al tacho”, concluyó.

Fuente: Infobaires 24