El hecho habría ocurrido el pasado viernes, en la filial San Telmo de la conocida cadena nacional de supermercados COTO, ubicada en la esquina porteña de Brasil y Perú.

Vicente Ferrer, de 70 años, se llevó sin abonar una botella de aceite, un queso y un chocolate. De acuerdo al relato de distintos testigos, Ferrer fue interceptado a la salida del local por personal de seguridad privada que prosiguió a darle caza.

Acusándolo de robar productos del comercio, los guardias le habría propinado una golpiza provocándole una falla cardíaca. Un transeúnte intentó reanimarlo hasta que llegó la ambulancia del SAME, sin embargo el anciano falleció en el acto.

Vecinos del barrio declararon que Ferrer vivía solo y padecía de demencia senil. Aparentemente después de aguantarse muchos días sin comer, por desesperación, fue al super y se llevó alimentos sin abonarlos.

Este jueves a las 20 horas se realizará una concentración frente al supermercado para repudiar el hecho.

Fuente: Noticias en Red

Era un anciano con demencia senil

Un anciano con demencia senil que se llevaba sin pagar queso, aceite y un chocolate del Coto de San Telmo murió de un infarto como consecuencia de la paliza que le dieron dos custodios del supermercado. Por la Redacción de Noticias La Insuperable

La violencia cotidiana como modo de respuesta que impone la ministra de Seguridad Patricia Bullrich parece no ceñirse únicamente al personal de las fuerzas. Mientras el policía de la metropolitana que mató a un hombre de una patada era aplaudido por la ministra y salía en libertad, dos custodios de un supermercado Coto ubicado en San Telmo la emprendieron contra un hombre de 70 años que se llevaba sin pagar queso, aceite y un chocolate. El anciano, que se llevaba comida, murió de un infarto como consecuencia de la paliza que le dieron dos custodios del supermercado, no conformes con haber recuperado la mercadería.

Luego se supo que la víctima se llamaba Vicente Ferrer, que tenía 70 años y que padecía de demencia senil. La golpiza que le dieron comenzó en el interior del Coto y siguió afuera.

El caso es investigado por el juzgado Criminal y Correccional 33 a cargo de Darío Osvaldo Bonanno. Los dos custodios quedaron presos, acusados por el delito de homicidio. El cuerpo de la víctima fue retirado por una hija suya que vive en Alemania y que viajó a Buenos Aires al ser notificada de lo sucedido.

El hecho se produjo cerca de las siete de la tarde del viernes aunque recién se conoció ayer. Lo que contaban los vecinos que se habían reunido en el lugar era que “dos de los custodios de seguridad de Coto lo habían molido a golpes y que incluso le pegaron patadas cuando ya estaba tirado, sin ofrecer resistencia alguna”.