La acuciante explosión inflacionaria, ha llevado a importantes sectores de la clase media argentina, a tener que depender de las segundas y terceras marcas, y los programas estatales de control de precios, para poder comer.

Las diferencias de precios entre los productos que pertenecen al programa estatal “PRECIOS CUIDADOS”, y los precios regulares son sustanciales, lo que ha generado prácticamente el colapso del mismo, obligando a los supermercadistas a racionar la venta de estos productos.

Un claro ejemplo de este tipo de racionamientos, es el que imponen las cadenas de supermercados sobre los sachets de leches de segundas marcas como “ARMONÍA”.

Estos carteles que en general estipulan que solo se puede llevar una unidad de estos productos por persona se viralizan rápidamente, generando polémica en las redes sociales.

Fuente: Noticias en Red