El kilo de pan superó la barrera  de los 100 pesos en algunos barrios porteños como consecuencia del
fuerte incremento en la harina y el trigo, que «están más caros que en los Estados Unidos», aseguró el presidente de la Cámara  de Panaderos Industriales de la Ciudad, José Alvarez.

El persistente proceso inflacionario catapultó los precios de los principales insumos del pan y se terminó reflejando en los valores de venta al público.
Según la cámara empresarial, el fuerte incremento en los precios provocó una caída de entre 40% y 50% en las ventas de pan y de facturas.

«La harina y el trigo están más caros que en los Estados Unidos», estimó Alvarez en declaraciones formuladas a radio 10, y advirtió que es imposible absorber las subas por lo que se esperan nuevos ajustes.
Por ejemplo, una panadería requiere 100 bolsas de 50 kilos de harina para la producción diaria, que tiene un costo unitario de mil pesos por lo que para iniciar la actividad debe desembolsar 100 mil pesos.

Desde la industria aseguran que el mayor encarecimiento de la harina lo producen principalmente los molineros más que de los productores de trigo o los propios dueños de las panaderías.

«Es cierto que (los molinos) tienen más gastos por el aumento de la nafta y los servicios», consideró Álvarez y añadió que «ellos a nosotros nos cobran la logística, el traslado, el precio, más el IVA, y ellos, cuando va a comprar el trigo al campo, que transportan en camiones, no pagan el flete y se lo cobran al productor».

Otro factor de incidencia en el precio es el elevado nivel impositivo en la harina: un 35% del costo de venta al público es consecuencia de la materia prima; 45% por la presión tributaria y el resto es mano de obra.

En el último año, la bolsa de harina aumentó un 100% y se esperan nuevos ajustes para lo que queda del 2019.

Los precios más altos en la Ciudad se detectaron en los barrios más caros como Recoleta, Núñez y Palermo.

Fuente: Revista y Agencia Comunas