Seis meses después de las primeras reuniones paritarias, la crisis en las Universidades se acentúa: el gobierno de la alianza Cambiemos no da respuesta a los reclamos salariales ni atiende la grave situación presupuestaria. En las últimas semanas comenzaron a difundirse en las redes sociales y en algunos medios masivos, importantes movilizaciones en todo el territorio nacional, una muestra de que el cerco mediático sobre desfinanciamiento de las universidades y del sistema científico tecnológico comienza a ceder.

Por un lado, la previsión inflacionaria informada en diciembre de 2017 para todo el año se alcanzó en junio, y sobre esa pauta el gobierno intentó cerrar un acuerdo de 15% en cuatro cuotas en febrero. Desde entonces, y después de muchos meses sin convocar a los principales gremios nacionales, FEDUN, CONADU y CONADUH, la oferta apenas mejoró en un punto, manteniendo la propuesta del pago en cuotas. Esto fue rechazado de plano en la reunión del 13 de agosto, que, luego de una semana de paro, provocó la profundización del conflicto.

Por otro lado, la cuestión financiera es de gravedad. Más allá de las inquietantes declaraciones de la Gobernadora Vidal, quien se quejó de que “la Provincia está poblada de universidades”, cuando “sabemos que el que nace en la pobreza hoy en Argentina, no llega a la Universidad”, lo cierto es las Universidades Nacionales han denunciado que aún no recibieron liquidaciones para gastos de mantenimiento en lo que va de 2018, y en algunos casos, como en la UNAJ, Universidad Nacional Arturo Jauretche, hay recursos sólo para la masa salarial, y hasta octubre.

El CONICET también está muy golpeado también luego de dos años y medio de recortes continuos. Debe recordarse que los actuales funcionarios del CONICET anunciaron duplicar su presupuesto a pocos días del ballotage de 2015 (http://www.perfil.com/noticias/ciencia/vamos-a-duplicar-el-presupuesto;-queremos-generar-mas-confianza-de-los-investigadores-1114-0093.phtml), y sin embargo hasta ahora han recortado y subejecutado el presupuesto. La misma situación de subejecución afecta a las universidades en por lo menos 3000 millones de pesos, según lo anunciado en la Secretaría de Políticas Universitarias en marzo de este año. Para Nuria Yabkowski, Secretaria General de ADIUNGS, gremio que nuclea a los docentes de la Universidad Nacional de General Sarmiento, “en nuestra universidad, en cada actividad que hacemos se suman más y más compañeros”, en referencia a la marcha por el centro de San Miguel que se haría el jueves 23 y que finalmente reunión a miles de trabajadores y estudiantes de la comunidad educativa de la región y que recogió mucha adhesión entre los vecinos que se acercaron a las clases públicas que luego se dictaron en la plaza, frente al Palacio Municipal.

Para Yabkowski, estas movilizaciones han llevado a que las declaraciones del Ministro Alejandro Finochiario evidencien el problema: “son como un intento de tapar el sol con la mano. Ya no pueden negar el terrible problema que existe en las universidades públicas, tanto en la cuestión salarial como con el presupuesto y en un marco en el que se viene la pelea por el presupuesto de 2019.” Para la dirigente, las respuestas del ministerio a las demandas no son más que excusas que no logran ocultar que el “Gobierno está poniendo en riesgo el derecho a la educación pública y eso está convocando a toda la comunidad para su defensa”. El próximo jueves 30, se prevé una importante movilización en defensa de la Universidad, desde el Congreso hasta el Ministerio de Educación.