Se trata de Eduardo Búfalo, amigo personal de Alfredo Coto. En una grabación que se volvió viral anoche, se lo ve amedrentando a personal municipal para impedir la clausura total de la sucursal. Esta mañana la tienda volvió a abrir y solo están cerrados los sectores donde se desempeñan los trabajadores contagiados: “Carnicería” y “Centralizados”. Hay otros 48 empleados a la espera del resultado de testeos.

(Por Matías Tagliani / Director de Gestión Sindical) Los escándalos vinculados al accionar de la cadena de supermercados Coto durante la pandemia de coronavirus, no se detienen. A la cifra escalofriante de 100 contagios en distintas tiendas del AMBA, y las denuncias de los trabajadores sobre el incumplimiento de protocolos y aprietes a quienes hacen reclamos, en las últimas horas se sumó un lamentable y violento episodio: tras confirmarse 10 casos positivos de empleados de la sucursal Lanús Oeste, anoche se viralizó un video donde se ve a Eduardo Búfalo, gerente de Operaciones de la empresa, amenazando a personal de la Municipalidad para impedir el cierre de la tienda.

Uno de los agentes grabó con su celular la escena del hipermercado ubicado en Avenida Rivadavia 2602, y Gestión Sindical tuvo acceso al video.

“Listo. ¡Hoy voy en cana! ¡Hoy voy en cana, Tito! (N de R: ¿Se referirá al supermercadista Alfredo Coto?, quien además de ser su jefe, es su amigo íntimo). ¡Hoy voy en cana! Esto termina mal. ¡No van a cerrar la sucursal, Tito!” Y dirigiéndose al empleado municipal de manera intimidante, continuó: “¡No la vas a cerrar, como que me llamo Búfalo!”. A continuación, se reproduce el resto de la conversación:

– Agente municipal: “Trate de no gritarme, señor”.
– Búfalo: “No la cerrás porque estás cometiendo un grave error”.
– Agente municipal: “¿Y el respeto del que habló?”
– Búfalo: “Olvidate del respeto. Se terminó porque vos no me respetás”.

Búfalo se salió con la suya

A través de un comunicado, esta mañana el Sindicato de Empleados de Comercio de Lanús y Avellaneda (SECLA) confirmó los 10 casos positivos y aclaró que se cerraron solamente los sectores del local donde se detectaron los contagios: “Carnicería” y “Centralizados”. El resto de la tienda –tal como pudo constatar Gestión Sindical- permanece abierta. Lo que pretendía Búfalo en su agresivo reclamo.

El texto del SECLA agrega que no se descarta “la posibilidad del cierre de la sucursal de manera completa, si surgen más casos positivos de Covid-19 en los próximos días”. Algo que, según el comunicado, habría sido consensuado entre la empresa, la Municipalidad de Lanús y el sindicato. Con lo cual, se desprende que 10 trabajadores contagiados no serían aun suficientes para las partes involucradas.

Por último, el SECLA informó que hay otros 48 los trabajadores de los sectores mencionados, que se encuentran aislados en sus casas y en observación, a la espera del resultado de los hisopados que les practicaron.

Un personaje polémico

El de anoche está lejos de ser el primer hecho violento que involucra a Búfalo. Según le confió a Gestión Sindical un delegado sindical de una de las sucursales de Capital Federal, “es el encargado de coordinar las patotas que envía Alfredo Coto para amenazar a los trabajadores que hacen reclamos”.

Además, delegados denuncian que cuenta con el apoyo y la complicidad de Ramón Muerza, el dirigente que se autoproclama “delegado general” de la cadena Coto, y a quien además lo uniría una relación de amistad con el Gerente de Operaciones de la empresa.

Búfalo además está involucrado en la causa penal que tiene abierta Alfredo Coto por tenencia ilegal de un arsenal de armas, encontrado en la bodega de la sucursa de la empresa en el barrio de La Paternal.

La descripción del expediente es escalofriante: se encontraron 227 granadas, 41 proyectiles de gases MM RIOT CS SMOCK, 29 armas -27 de fuego y dos de lanzamiento- 3.886 municiones, un revólver doble acción calibre 38 a nombre de Alfredo Coto, una ametralladora UZI 9 milímetros a nombre de su hijo (Germán Coto), 14 chalecos antibala, 22 cascos tácticos de la Guardia de Infantería de la Policía Federal sin número visible, un silenciador y nueve escudos antitumultos.

El motivo de la tenencia del arsenal –según Coto era para prevenir supuestos saqueos a sus supermercados, que nunca ocurrieron.

 

No te conozco

En su indagatoria, Coto deslindó responsabilidades en su amigo y empleado Búfalo. Búfalo fue citado como testigo, aunque los especialistas afirman que debería haber sido imputado.

 

Un blindaje único

La noticia del arsenal ilegal apenas trascendió: Coto goza de un blindaje mediático capaz de generar envidia hasta en su amigo el ex presidente Mauricio Macri, y otros poderosos empresarios como Jorge Brito y Paolo Rocca.

Coto es el mayor auspiciante de diarios, grandes sitios digitales e inclusive algunos canales de televisión. Levantar la publicidad en esos medios, sería una daga letal en manos de “Don Alfredo”.