Otra decisión que desoye las quejas y reclamos de los vecinos.  Por Nicolás Romero para Página 12 

La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) da en concesión por 30 años más de 48 mil metros cuadrados de terrenos del bajo viaducto del ferrocarril San Martín, de la misma forma que lo hizo con las áreas generadas por la elevación de las vías del tren en la línea Mitre  (adjudicado a un particular el 21 de octubre pasado por 1.140 millones de pesos). Si bien se presentaron las ofertas y el gobierno aún no dio a conocer el resultado de la licitación, las organizaciones vecinales, a las que la apertura de sobres tomó por sorpresa, alertaron que el proyecto sigue las mismas pautas que en el Mitre, donde se desarrollaran locales comerciales y gastronómicos a contramano del uso público y comunal que reclaman los vecinos.

“La participación ciudadana de la que tanto habla el gobierno termina siendo cartón pintado, una vez más no se tuvo en cuenta las necesidades de los vecinos ni de las comunidades que trabajan alrededor del viaducto”, advirtió Ricardo López, miembro fundador de la Asamblea Vecinal de Corrientes y Juan B. Justo, quienes analizan qué medidas tomarán frente al hecho consumado.

El viaducto de hormigón armado elevado a ocho metros de altura, que permitió eliminar 11 barreras a lo largo del recorrido, atraviesa cinco kilómetros entre Palermo y la Paternal. Y generó bajo la extensa traza 48.414,08 metros cuadrados.

De acuerdo al llamado a licitación, el concurso tiene como objetivo “la articulación urbana de los nuevos viaductos elevados de la Línea Ferroviaria San Martín, los cuales han sido divididos en cinco sectores, identificados como: Playas Ferroviarias Palermo, Warnes, Newbery-Dorrego, Estación Villa Crespo y Corrientes-Córdoba“.

Según las condiciones de la licitación: el Espacio Bajo Estación Villa Crespo, con una superficie aproximada de 8.189,75 metros cuadrados, tiene un canon base por los 30 años de 91.013.558 de pesos (252.815 pesos mensuales); para el Espacio Newbery – Dorrego, con una superficie de 11.105,24 metros cuadrados, el canon base es de 145.048.198 pesos (402.911 mensuales); Espacio Corrientes – Córdoba: superficie aproximada de 11.495,98 metros cuadrados y una base de 237.019.565 pesos (658.388 pesos mensuales); Espacio Playa Ferroviaria Palermo, de aproximada de 9.093.36 metros cuadrados, con una base de 385.030.157 pesos (1.069.528 pesos mensuales), y el Espacio Warnes: con una superficie a aproximada de 8.529,75 metros cuadrados.

Al igual que con la licitación del bajo Mitre, el o los ganadores tendrán un plazo de cinco años de gracia antes de comenzar a pagar el canon, fijado en 300 cuotas mensuales. También podrán decidir sobre la administración, explotación y diseño de las locaciones, que podrán ser desarrolladas por ellos mismos o terceros.

Desde hace años la Asamblea Vecinal de Corrientes vienen participando del Consejo Consultivo de la Comuna 15, intentando revalorizar ese espacio institucional devaluado por las políticas del larretismo. “Trabajamos con el Consejo para reclamar por el uso de los espacios públicos, y hace una semana nos desayunamos que ya estaban las ofertas por el bajo viaducto”, contó López.

“Desde las organizaciones vecinales pedimos que se destinen esos espacios para usos que tienen que ver con la comunidad, desde un mercado comunitario para hacer llegar los productos de los propios productores a los vecinos, a centros de jubilados. Pasando por espacios para instituciones del barrio, como los colegios que tienen un déficit terrible de áreas para que los alumnos realicen actividades deportivas y recreativas”, detalló López.

Sin embargo, como explicó el integrante de la asamblea que surgió al calor de las protestas generadas durante la crisis del 2001, “ninguna de estas propuestas están contempladas”. “Cuando estaban terminando el viaducto, el gobierno convocó a esas reuniones que hacen con los vecinos, que no son abiertas, y lo que ofrecían eran algunos espacios verdes, como para mostrar la participación ciudadana, pero es cartón pintado”.

En el mismo sentido se expresó Carlos Caserta, integrante del movimiento comunero, una organización que trabajó desde el 2001 para lograr la ley de Comunas, sancionada en 2005 pero puesta en vigencia en 2011. Desde entonces, pelean para hacerla efectiva, esto es, que las comunas tengan presupuesto propio y poder ejercer las competencias exclusivas (mantenimiento de calles y vías secundarías, entre muchas otras) y las concurrentes (aquellas que se ejecutan en conjunto con el gobierno de la Ciudad, y que implican decidir, contratar y ejecutar obras públicas).

“El gobierno que dice ‘que en todo estas vos’, abrió un canal de participación que en verdad no tiene en cuenta la voluntad de los vecinos, que en su mayoría manifestó que quiere espacios socio culturales. La realidad es que al gobierno lo único que le interesa es el negocio para los amigos. Lo que piden los vecinos no está reflejado en ningún lado”, remarcó Caserta.

El integrante del movimiento comunero además, recordó que las obras del viaducto San Martín están paralizadas y sin finalizar porque la empresa la Green-Rottio, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) a la que el gobierno porteño le adjudicó la obra dejó de pagarles a las subcontratistas. Como consecuencia, las estaciones elevadas de La Paternal y Villa Crespo no están terminadas.

Para Caserta, es necesario darle contenido a la ley de comunas porque “no puede ser que el Ejecutivo decida por nosotros violando la ley, y que no tengamos el derecho a decidir en qué ciudad queremos vivir”.

Por Nicolás Romero para Página 12