El Presidente del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, Fernando Gray, mantuvo una reunión con el equipo de trabajo de la corriente sanitarista del PJ, en donde manifestó su preocupación por la falta de medicamentos y los hospitales cerrados. Del encuentro surgió un duro documento que detalló el acuciante problema del acceso a los medicamentos de los adultos mayores en nuestro país.

En ese sentido, manifestó que “es dramática la pérdida de acceso a los medicamentos sobre todo en los adultos mayores”. Asimismo, se abordó el tema Farmacity, a partir del cual se realizan proyectos de ordenanzas para impedir que la cadena de farmacias pueda instalarse en las comunas. Del encuentro participaron los sanitaristas Alejandro Costa, Andrés Leibovich, Carlos Devani, Arnaldo Medina y Daniel Nucher.

Como resultado de la reunión de trabajo, la mesa elaboró un detallado informe con un triste balance para los usuarios del sistema de salud.

El aumento interanual de medicamentos del período enero 2018-enero 2019 fue de 64,54% mientras que la inflación fue del 48%. Desde que Macri es presidente, según la UNDAV  el precio de los medicamentos aumento en 187,9% mientras que la inflación fue de 163,2%. Un tercio de los medicamentos triplicaron los precios y algunos tienen aumentos cercanos al 400%.

Pero lo más dramático es la pérdida del poder adquisitivo de los salarios respecto a los medicamentos. Medido en poder adquisitivo de medicamentos de los salarios para la misma fuente la variación es de -33,5% tomando la variación del Salario Mínimo Mital y móvil, de -30,1% en la asignación universal por hijo y de – 18,4% en la jubilación media. Por ejemplo, según el sitio Farmascoscopio net para la compra de un antihipertensivo como el enalapril en noviembre de 2015 se podían adquirir 81 envases con el SMVyM, mientras que en Diciembre de 2018 se podían adquirir solo 57 envases.

Peor es el caso de un medicamento destinado a tratar y evitar ulceras duodenales como el pantoprazol, dónde la diferencia entre ambas mediciones es de 46 y 24 envases para noviembre de 2015 y Diciembre de 2018 respectivamente. Mientras el salario mínimo vital y móvil se duplicó desde 2015, estos medicamentos utilizados para tratar enfermedades muy comunes casi se han triplicado.

Según datos de la Confederación Farmaceutica Argentina en el año 2018 se vendieron 37.886.666 unidades menos que en 2017, lo que representa un -5,1%. Si consideramos los medicamentos vendidos a afiliados de PAMI la merma fue de 10.000.000 de unidades.

Según la misma entidad, en el segundo semestre de 2018 la venta de antiepilépticos disminuyó un 9,41%, los utilizados para el tratamiento de arritmias cardíacas un 10%, los usados para enfermedades tiroideas un 6%, los utilizados para el tratamiento de la hiperplasia prostática un 8%, las gotas oculares para el tratamiento del glaucoma un 6%, el enalapril para la hipertensión arterial un 9%, los antidiabéticos orales un 6%.

 

En conjunto han disminuido en un 8% la venta de medicamentos para las enfermedades crónicas. Se ha generando una disminución en la compra y por ende en el consumo de medicamentos para el tratamiento de enfermedades crónicas como diabetes hipertensión e hiperlipemias, lo que puede provocar importantes complicaciones incluso la muerte.

Según la medición de noviembre de 2018 del “Monitor del Clima Social” del Centro de Estudios Metropolitanos, el 62% de la población del AMBA sostiene que el precio actual de los medicamentos es muy alto. El 21% afirma que el precio es alto y apenas el 14% sostiene que es razonable, bajo o muy bajo.

Todo esto se traduce en dificultades de toda la población y sobre todo de los adultos mayores que es el grupo de mayor consumo, quienes ante la imposibilidad de afrontar el pago directo o los copagos cuando tienen PAMI, directamente discontinúan o abandonan los tratamientos. Al mismo tiempo que PAMI recorta prestaciones y disminuye la cobertura de medicamentos se verifica una sostenida tendencia a la suba de los precios de aquellos que más utilizan las personas mayores.

Según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos Para Personas Mayores (Ceppema) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (Algec), el promedio de aumento de los 50 medicamentos más consumidos por los adultos mayores en el periodo mayo 2015 – agosto 2018 fue del 157,8%, mientras que en el mismo periodo las jubilaciones subieron un 111,9%, es decir casi 46 puntos porcentuales por debajo.

“Al quitar el PAMI y el Remediar, la entrega gratuita de medicamentos puso en grave riesgo no solo la salud de las personas mayores y sino también la calidad de vida de aquellas que presentan patologías crónicas las cuales sin tratamiento oportuno generan discapacidades y aumentan la fragilidad y la dependencia de las personas mayores” advierte el duro informe. El impacto de los aumentos es aún mayor cuando se tiene en cuenta que gran parte de las personas de 60 años y más consumen en promedio entre 4 y 8 medicamentos.

Fuente: Infobaires 24