La Universidad de Tres de Febrero dio a conocer un informe sobre el Estudio de Impacto Acústico en el que advierte el grado de contaminación sonora que produce el tráfico aéreo desde la instalación del aeropuerto comercial en El Palomar (EPA).

El Centro Integral de Servicios Tecnológicos de Acústica y Sonido (C.I.S.T.A.S.), dependiente de la UNTREF, a pedido del rector Aníbal Jozami desarrolló un software para medir el impacto sonoro de los aviones de FlyBondi sobre el vecindario lindante.

Debido a la polémica generada desde la instalación de EPA, la falta de legislación específica (impacto sonoro por ruido aeronáutico)  y la existencia de tres grandes demandas judiciales para la frenar la habilitación del aeropuerto es que el informe de CISTAS cobra importancia toda vez que es el único que cuenta con datos científicos, sistematizados, comprobables y de carácter neutral.

El trabajo concluye en que las actividades en El Palomar producen molestia y anticipan más reclamos por parte de los vecinos.  Advierte además que existirán problemas serios, a nivel ambiental y en la salud de quienes vivan cerca, en caso de que se cuadruplique la cantidad de vuelos. (Actualmente hay cerca de 30 vuelos diarios. El proyecto oficial es elevarlo a 300 operaciones diarias)

Los científicos distinguen dos tipos de ruidos: el urbano y el aeronáutico. El primero es definido por aquel ”generado por el tránsito vehicular, ferroviario, maquinarias, personas o actividades realizadas por el ser humano”.

En tanto, el ruido aeronáutico es “aquel producido únicamente por los aviones BOEING 737-800 de la empresa FLYBONDI que actualmente operan en el aeropuerto de El Palomar”.

Para predecir el impacto sonoro, decidieron usar “lo reglamentado por OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) debido a que en Argentina no hay ninguna legislación vigente sobre ruido aeronáutico“. La OACI usa el Pronóstico de Exposición de Ruido (NEF).

Se llevaron a cabo una serie de “mediciones in situ y se desarrollaron diversos modelos computacionales – mapas de ruido – con el objeto de reflejar la situación pre-operacional y algunas situaciones operacionales, dependientes de la cantidad de despegues y aterrizajes diarios”, indica el informe. La característica primordial del ruido aeronáutico es su alta intensidad aunque es de corta duración. 

Los resultados obtenidos en las mediciones fueron concluyentes. Con 26 vuelos diarios el aeropuerto de El Palomar se ubica en la banda de entre 30 y 40 NEF. Significa de acuerdo a los niveles de contaminación que “producen molestia al vecindario y a las actividades de la zona. Se prevén repetidas demandas y no se recomienda la construcción de residencias y escuelas (en las cercanías a la terminal). También advierte que aunque se reduzca la cantidad de operaciones a la mitad, el pronóstico NEF no cambia y que llevarlas a más del doble provocaría serios problemas de ruido”.

El 22 de diciembre se cumplió un año del decreto Nº  1.092/2017 en el que el gobierno de Mauricio Macri incorporó la Base Aérea Militar de El Palomar al Sistema Nacional de Aeropuertos convirtiéndolo  en aeropuerto comercial.

Se inició así la llamada “revolución de los aviones”, y distingue a EPA (aeropuerto El Palomar) como la primera estación LowCost del país. Se originaron también demandas judiciales y protestas de vecinos, instituciones y organización sociales de los distritos afectados, Morón, Hurlingham y Tres de Febrero. El proyecto del Ministerio de Transporte de la Nación es llevar la actividad de EPA a los niveles del Aeroparque Jorge Newbery, esto es, a 300 operaciones diarias.

Fuente: Revista y Agencia Comunas – http://www.agenciacomunas.com.ar/